Promete una dirección que represente a todo el PP y que sea capaz de dialogar con otros partidos
Rajoy: «Tenemos que estar en la centralidad y no en una esquina»
El líder del PP sigue sin desvelar quién será el número dos del partido en su candidatura Mora

Rajoy se reunió en la sede del PP con el embajador de Francia en España, Bruno Delaye
Mariano Rajoy quiere cerrar cuanto antes las heridas abiertas para asegurarse el cierre de filas tras el congreso de junio y por eso está dispuesto a integrar a los críticos en su candidatura. Este jueves, anunció que formará una dirección en la que se vean representados todos sus dirigentes, siempre que asuman que su objetivo es devolver al PP a la centralidad política para convertirlo en un partido que pueda hablar «con todo el mundo» en lugar de permanecer aislado. En un nuevo mensaje conciliador a los sectores que le han plantado cara, anunció que no vetará a nadie, que no reconoce enemigos ni adversarios en su partido sino únicamente «compañeros» y que su nuevo equipo directivo está abierto a los discrepantes. «Yo haré un esfuerzo de integración», prometió en declaraciones a Onda Cero, «si al final no se presenta ninguna candidatura». Los dirigentes que rodean al líder popular aseguran que está decidido a incorporar a Juan Costa a su comité e incluso a Carlos Aragonés, además de contar con representantes de todas las comunidades autónomas, sensibilidades y edades. Dijo que su deseo es «hacer un equipo razonable y donde se vea representado lo que es el PP, en el que se combinen personas que tienen trayectoria política con personas jóvenes, nuevas, a las que hay que dar oportunidades». Sin embargo, Rajoy encontrará reticencias entre sus leales para integrar a Gabriel Elorriaga porque era persona de su confianza y cuestionó su capacidad para liderar el partido. «Mucha gente no lo entendería», explica un parlamentario afín a Rajoy que recoge un sentir extendido en el círculo de diputados más cercanos al líder quienes repudian las críticas de los antiguos fontaneros de José María Aznar. «Sólo faltaba que se premiara la rebeldía», apunta otra dirigente, sorprendida por la capacidad de encaje de su jefe de filas. Rajoy ha terminado por reconocer abiertamente que se propone aplicar un giro estratégico a su política de oposición, eso sí, sin renunciar a las convicciones y principios fundamentales de la organización que defendió en la pasada legislatura. Tras debatir con Esperanza Aguirre sobre la necesidad de modular las posiciones del PP para adaptarlo a la realidad, ahora habla claramente de la urgencia por convertirlo en «un partido más abierto». «El PP tiene que estar en la centralidad política, hablar con todo el mundo y no estar en una esquina», afirmó. «Quiero un equipo donde se vea representado lo que es el PP, con personas con trayectoria y jóvenes» MARIANO RAJOY Presidente del PP