Adiós a la teoría de la conspiración
El Gobierno se felicita de que la sentencia haya terminado con las «calumnias» mientras el Partido Popular acata la sentencia, aunque no renuncia a insistir en otros aspectos oscuros del 11-M
«La sentencia ha acabado con la pesadilla de cuatro policías honestos que se han visto involucrados en este tema por aquellos que quisieron colar a los españoles la patraña de que ETA estaba detrás del 11-M». El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba resumía así la sentencia, minutos después de conocer la absolución de Miguel Ángel Santano, José Andradas, Pedro Luis Mélida y Francisco Ramírez. «El fallo pone las cosas en su sitio: los cuatro policías eran honestos y ETA no estaba detrás del 11-M», afirmó el titular de Interior en una breve y apresurada declaración pública en la sede del ministerio. Alegrías y ¿tristezas? Las palabras de Pérez Rubalcaba fueron apuntaladas por una nota oficial del Gobierno, en la que el Ministerio del Interior, además de «manifestar su satisfacción», subrayó que el fallo «reafirma la integridad de los policías ante las calumnias vertidas desde algunos sectores». «Con la sentencia -añade el comunicado- ha sido demostrada la falsedad de las acusaciones contenidas en los ataques injustificados a los profesionales del Cuerpo Nacional de Policía». El PSOE fue más explícito en sus críticas. El portavoz del Interior del grupo socialista en el Congreso, Antonio Hernando, reclamó a Mariano Rajoy que pida perdón por azuzar la «derrotada» teoría de la conspiración y el «montaje» del ácido bórico. La portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que su partido respeta y acata la sentencia, aunque dejó la puerta abierta a que el PP siga formulando preguntas en el Congreso sobre el 11-M, en particular sobre los asuntos que la oposición considera que no han sido todavía resueltos por los tribunales.