| Crónica | El asesinato de Federica |
Por una denuncia de violación

Victor D.S. ha reconocido ser el autor del crimen
Víctor D.S., el asesino confeso de la turista italiana Federica Squarise, que ayer ha ingresado en prisión por orden judicial, remató a su víctima cuando aún respiraba después de agredirla porque ésta le amenazó con denunciarle por violación, si bien él niega que la agrediera sexualmente. La jueza de Blanes (Girona) que instruye el crimen de Squarise ha decretado a primera hora de esta tarde prisión sin fianza para Víctor D.S., alias «El Gordo», por los delitos de asesinato y agresión sexual, en un crimen que califica de «repugnante», por lo que el detenido ha ingresado esta tarde en la cárcel de Girona. En el auto, la juez Teresa Ferrer apunta que Víctor D.S., el camarero uruguayo de 28 años acusado del asesinato, ha reconocido en su declaración judicial ser el autor del crimen y ha ofrecido un relato de los hechos «automático, consciente y minucioso». Los hechos ocurrieron la noche del pasado 1 de julio, cuando Federica Squarise, de 23 años y natural de una localidad italiana cercana a Padua, confraternizó y se fotografió en una zona de ocio con Víctor D.S., con quien aparece retratada en actitud jovial y hasta cariñosa. Ambos abandonaron juntos la zona. El detenido ha declarado ayer que, una vez que estuvieron solos, la joven le amenazó con denunciarle por violación, si bien Víctor D.S. niega que abusara sexualmente de ella. Ante estas amenazas, el auto recoge que el camarero se las ingenió para dejar inconsciente a la chica, si bien, cuando notó que aún respiraba, realizó otra acción «a fin de asegurarse de su muerte», al parecer estrangulándola. Sin embargo, la jueza no se cree la versión del acusado en el sentido de que no abusó sexualmente de ella y le imputa un delito de agresión sexual, porque sostiene que su versión «sobre el miedo a la posible denuncia se hace inexplicable si no había cometido ningún hecho ilícito». «La supuesta negativa de la víctima (a tener relaciones sexuales consentidas) no es proporcional a la gravísima y repugnante reacción» del acusado, sostiene la jueza. Según fuentes cercanas al caso, el deteriorado estado en el que fue encontrado el cadáver no permite confirmar si hubo una agresión sexual. Tras cometer el crimen, Victor intentó «cambiar de apariencia», ya que se rapó el pelo y trató de desaparecer, justo cuando los Mossos iniciaron un amplio despliegue policial para localizar a la chica.