La última oportunidad para Castrillo
Castrillo de Cabrera clama por el arreglo «urgente» de la única carretera, angosta y tortuosa, que da salida al municipio
El Plan Regional de Carreteras incorpora la mejora de una de las vías de comunicación más tortuosas y desconocidas de la provincia: el camino vecinal que une Truchas con la Herrería de Llamas de Cabrera a través de Corporales y discurre por 38,8 kilómetros de trazado accidentado, paralelo al curso del río Cabrera. Es la única salida de Castrillo de Cabrera, el municipio con menos densidad de población de la provincia, hacia La Bañeza, hacia Ponferrada y hacia Puente de Domingo Flórez. Odollo, Castrillo, Marrubio, Noceda y Saceda están en mitad del trayecto, donde el asfalto serpentea la ladera montañosa sinuosamente. Sólo Nogar, pueblo más cercano a la carretera LE-126, se libra de su angostura. La Consejería de Fomento estima una inversión cercana a los 14 millones de euros para acondicionar la LE-191-19 (CV-229/7 en el plan de Fomento), de apenas tres metros de calzada y en la que es obligado parar cuando se cruzan dos vehículos en ambos sentidos. El espectacular paisaje que se contempla del valle del río Cabrera y la montaña, verde aun en agosto, compensa a quien viaja de asueto de las múltiples curvas que tiene su trazado, pero la carretera ha quedado obsoleta y es intransitable para el tráfico que generan las empresas pizarreras y para la cada vez más mermada población del municipio. El alcalde de Castrillo, Tomás Blanco, se queja de que desde que fue abierta, hace más de veinte años, la carretera «no se ha tocado». «Ahora o nunca», advierte este regidor, cansado de pedir a la Diputación una reforma que haga el camino más transitable. «Durante cinco años seguidos hemos mandado escritos pidiendo su arreglo y en octubre pasado pedimos desde la Mancomunidad de La Cabrera una reunión con la presidenta, sin que nos haya contestado». El Ayuntamiento presentó en agosto una alegación al Plan Regional de Carreteras para exigir que la Junta ejecute de manera «urgente» la modernización de este vial, así como las carreteras de conexión con Ponferrada y Zamora. «Es urgente y necesaria porque estamos abriendo una cantera en Marrubio que creará 40 puestos de trabajo y para frenar el despoblamiento de nuestro municipio», subraya Blanco. La cantera, una explotación que lleva parada diecieste años, empleará a parte de la plantilla que se quedó sin trabajo por el cierre, en julio, de la única cantera que había en Truchas y que empleaba a cerca de medio centenar de personas. No esperar al 2020 «Se han hecho mejoras en todas las carreteras de La Cabrera menos en la de Castrillo y ahora es la última oportunidad que tenemos. ¿De qué nos valdrá si la hacen en el 2020?», recalca el alcalde. La modernización del vial cuenta también con el apoyo del empresariado pizarrero. La Junta Vecinal se ha empeñado reabrir la cantera que ahora explotará la empresa Barreda López e Hijos, con más empresas del sector en Páramo del Sil y Galicia. Primero recuperó los derechos mineros negociando con el anterior empresario y, tras realizar sondeos que demostraran su viabilidad, la ofertó para su explotación. Marrubio tiene puestas sus esperanzas en esta cantera cuya próxima apertura ya ha alentado un negocio de hostelería. «Es insólito que en Marrubio se abra un mesón», señala el alcalde de Castrillo y también presidente de la junta vecinal del pueblo. Con el dinero de los derechos mineros y el canon anual tienen previsto arreglar caminos, asfaltar calles y ayudar a restaurar casas en el pueblo. Cada año se están arreglando una media de catorce viviendas en el municipio, de gente que emigró y ahora pasan parte del año en La Cabrera.