«La escritura intensifica conciencias»
El poeta Antonio Gamoneda -que impartirá la conferencia inaugural del Congreso- se mostró ayer muy crítico con la industria cultural, a la que calificó como «poder económico que administra el ocio». El premio Cervantes denostó los poderes que hacen del ocio un elemento de consumo y rechazó una gestión en la que se busca que el producto de creación - «trabajo y cultura»- sea un bien de mercado. Gamoneda instó a los escritores a posicionarse en contra de esta tendencia y tomar conciencia de su papel en el mundo. Así, hizo hincapié en la necesidad de orientar el pensamiento en un sentido progresista. «La escritura seria es la que nos importa a todos, es una prolongación, una intensificación de la vida, y también una manera de estar en ella», dijo. Por su parte, el coordinador del congreso, Andrés Sorel, recordó que los encuentros celebrados anteriormente sirvieron, entre otras cosas, para influir muy positivamente en la redacción de la nueva Ley de la Propiedad Intelectual, mejorando, dijo, «los derechos morales y profesionales del escritor». No obstante, en esta ocasión, el congreso se centrará en un tema «mucho más profundo e importante: el de la libertad». Sorel aseguró que nuestro tiempo está «dominado por las leyes del mercado» y en él priman «los intereses comerciales sobre los estéticos», imponiéndose los dictados «de los administradores del ocio, de las grandes multinacionales unificadoras». Defensa de la individualidad Pero el escritor, recalcó el secretario de la Asociación Colegial de Escritores de España, «es un hombre que piensa, que busca la belleza, que está abierto a la diferencia, que es lo propiamente humano». La diferencia, la defensa de la individualidad, de las voces diversas, nos hace, expresó, «cada vez más libres, justos y solidarios. Y en época de crisis esos valores suelen olvidarse fácilmente», precisó. «Queremos oír, en este congreso, los gritos de la conciencia, de ese pensamiento que supera lo coyuntural, que no se fija en el pasado o en el futuro sino en el siempre, ese pensamiento que ha hecho avanzar la humanidad y que en el fondo es lo que queda: las guerras o los dictadores se olvidan pero las voces que van desde Séneca a Kafka pasando por William Shakespeare o Miguel de Cervantes permanecen», afirmó Sorel. «Esto no va a ser el congreso se divierte -continuó-. Se trata de una reflexión profunda sobre los grandes temas que nos interesan, perturban o hieren como creadores, tratando de encontrar salidas, soluciones para que el humanidad libre no se extinga», subrayó el coordinador del Congreso.