Diario de León

| Entrevista | Victoriano Crémer |POETA Y PERIODISTA

«Soy prácticamente un aficionadoa todo y un apasionado por todo»

Hoy cumple 102 años. Victoriano Crémer confiesa que tiene ganas de vivir y que sigue enamorado. Actualmente trabaja en un libro que León necesita y que ni él se había atrevido hasta ahora a es

Verónica Viñas
León

Creado:

Actualizado:

león

-”¿Cómo lleva cumplir un año más?

-”Muy bien, decorosamente. Lo menos que me puedo permitir es ser sincero, leal y directo. No tengo nada que reprocharme. No me arrepiento de nada ni rectifico nada de lo que haya ocurrido o haya podido producir. Es posible que en el análisis de este año tengo muchos defectos o pecados.

-”¿Qué les va a pedir a los Reyes Magos?

-”Les había pedido publicar un libro y ya tengo el libro que quería,

, que resume toda la poesía que quería hacer.

-”Ha dicho que «El último jinete» era el último poemario que va a escribir, ¿pero no escribe todos los días?

-”Escribo todos los días porque necesito enviar al periódico la columna y porque es obligado si quieres conservar el temperamento, el estilo y la fórmula que vienes utilizando. Escribir me produce una gran alegría. Sufro con los gazapos de los periódicos.

-”¿Y aparte de la columna qué más escribe?

-”Ahora tengo en marcha un libro que era necesario escribir en León y que nunca me había atrevido a escribir y que lleva el revelador título de

.

-”¿Y de qué trata?

En él se recogen cosas, asuntos, hechos y escenas que sirven para aventurar un análisis de la época que vivimos. Cuando se habla de golpe, en España sólo se dio uno. El de los militares.

-”¿Es un libro sobre la Guerra Civil?

-”Sí. Sobre ciertos aspectos que no se han dicho. Los personajes son ficticios, pero basados en personajes reales.

-”¿Pero es una novela o un ensayo?

-”Son hechos históricos anovelados y mezclándolos con la poca lírica de que dispongo para borrar la huella-¦

-”¿Y aquel prometido libro de memorias qué ha sido de él?

-”¿Y cuándo lo escribo? Necesitaría un tiempo que no tengo; y dinero. ¿Quién paga eso? En América llega un editor y le pide al escritor una novela sin preguntar siquiera el argumento; y además, le adelanta el dinero para hacerla. En España es al contrario. Haces un libro, te lo premian, y pese a todo tardas medio año en cobrarlo. Tenía una novela para probar si la editaban o no -”puede que la tuviera escrita o no-”. Me dicen que están dispuestos a publicarla. Fijé una cantidad y me contestaron: ¡Qué barbaridad, no creíamos que costara tanto! Aquí se compran cosas tangibles pero un libro ¿a quién le interesa? La literatura ha decaído de una manera lamentable; y no digamos la poesía. Hay que hacerse a la idea de que vivimos con las manos extendidas para que nos den una limosna-¦

-”¿Cómo es que ahora le ha dado por la pintura?

-”En mí era una afición de espectador; también la música. Solía de vez en cuando hacer una figura que se me antojaba graciosa o que respondía a un estado de ánimo. Alguien dijo: «Está muy bien».

-”Y ahora esa pasión se ha transformado en una exposición de dibujos, que inaugura en Burgos el día 26-¦

-”Hice treinta y tantos cuadros. Me marcaron sólo el tamaño. Lo que hice me daba risa, pero parece que tiene su importancia Es una frivolidad, pero el resultado sí interesa.

-”La exposición es una especie de homenaje que le hace Burgos, donde usted nació. ¿Piensa acudir?

-”Si estoy bien, iré a verlo. En Burgos está la Asociación Victoriano Crémer y me temo que me obliguen a soltar un rollo. No doy conferencias. A lo sumo, me enredo en charlas. No quiero ser el bardo que va de sitio en sitio para que le den de comer o le regalen un objeto -”ya tengo muchos ceniceros y no fumo-”. Lo de la pintura me ha hecho muchísima gracia. No seré ni el primero ni el último al cual le dé la manía y la necesidad de pintar. Pinto con los ojos cerrados, porque pinto con la imaginación. Al tiempo que discurro sobre hechos me llegan relámpagos de color.

-”Alguien que siempre ha tenido buen ojo para la pintura, como es su caso, que ha sido crítico de arte, a la fuerza tenía que acabar pintando-¦.

-”Pero no he estudiado. En realidad, sí he estudiado música y literatura, pero no he acabado nada. Soy prácticamente un aficionado a todo y un apasionado por todo.

-”También Saramago, cuando le dieron el Nobel, dijo que era un principiante-¦

-”Conozco a Saramago y he hablado con él. Me pareció sincero y que lo que dice es verdad. Creo que me ocurre un poco como a él, que son más potentes las ideaciones que la realidad que uno maneja.

-”¿Y siente por ello frustración?

-”No. Ni siquiera sentí frustración en mis inicios, cuando hacía versos auténticamente malos. Pero el deseo era un elemento lírico digno de tenerse en cuenta.

-”José Enrique Martínez está preparando un ensayo de dos tomos sobre toda su poesía que verá la luz en primavera, ¿qué opina?

-”Me es igual lo que haga, que sea loable o que destaque errores. Lo que quiero es que tenga libertad para hacer lo que le dé la gana. Y si no da para algo más notable, en todo caso, la culpa es mía.

-”¿Cómo ve León?

-”León da gente importante en las letras que salen de León o tienen que afiliarse a algo que les garantice una profesión. Los escritores en España nunca están garantizados.

-”Parafraseando a Machado, ¿Le duele León?

-”Desde hace mucho tiempo. Me nacieron en Burgos pero llevo en León 98 años, que son suficientes para que se den cuenta de mi fervor y adhesión. He podido estar en Madrid o en Barcelona, donde tenía puestos de trabajo, pero me atraía León; me atraía como esas mujeres que, sin ser del todo guapas, te atraen. León es una ciudad vivible, nada más. No le pido que me nombre alcalde, que es la suma aspiración de muchos poetas. Sólo quiero vivir y morir en León.

-”¿Cuál es su mejor recuerdo?

-”Me casé por amor, que es difícil y raro en estos tiempos de cálculos. Me casé con un zurrón de militar. Venía de la guerra y no tenía más bienes. Me quedé en la calle. Así me casé, con una chicha de mi mismo nivel. Vivir enamorado es a lo máximo que se puede aspirar en este mundo. Quien no está enamorado y juega con subterfugios, se engaña a sí mismo. El recuerdo de mi mujer es lo que más destaco de León. Verás retratos de ella por toda mi casa, porque así la reconstruyo. Continúo enamorado y enamorado me moriré -”dios quiera que sea tarde, aunque quizá no me queden más de 20 años-”. Como decía Quevedo: «Polvo eres, más polvo enamorado»-¦.

-”¿No le gustaría corregir o reescribir alguno de sus poemarios?

-”No corrijo nunca nada. Así se me van errores tremendos. Lo que vale no es el producto después de corregirlo, sino con la espontaneidad relativa del acto creador. Salinas decía que escribía los poemas de amor y después los metía en un cajón durante años, acordándose de lo que había escrito, pero no tuvo la tentación de cambiarlo. Lorca era el que más corregía. El resultado no era mejor, sino quizá otro tono.

-”¿Cómo es capaz de seguir escribiendo una columna diaria?

-”Porque tengo ganas de vivir. Recientemente estuve en Segovia, recogiendo el premio Gil de Biedma. Di un discurso -”que lo que hago es probarme a mí mismo en el tono, la calidad de voz-¦-”. Me interesa transmitir el sentimiento y no la letra. El sentimiento lo expreso mejor con la voz.

-”¿No le han tentado para que vuelva a la radio?

-”Quizá. Estuve veinte años soltando un rollo cada día. Se detenía la circulación a las tres de la tarde con L

-”como el título de la película de Chaplin-”. Alguna vez me han sugerido que vuelva. Pero si pides, aunque sea una limosna, se echan para atrás. Entré en la radio para buscarme un medio de evitar que me «pincharan», para que no acabaran conmigo. Si tenías cierta notoriedad dificultabas a los verdugos que te cortaran el pelo-¦.

-”¿Con qué se queda de aquellos años de la radio?

-”Me impusieron el tono de la voz y la gestuación, y eso me ha durado. A veces me emociono cuando recuerdo cosas, gentes, situaciones-¦ y me emociono de tal manera que siento ganas de llorar. No he parado en sacrificios.

se hizo porque yo era tipógrafo y hacía la revista entera, letra a letra.

-”¿Nadie le ha propuesto volver a sacarla?

-”Lo he intentado. Hice una prueba hace dos años en Semana Santa. Hice una portada, con un dibujo de Calzada. Era una fórmula para reunir a amigos pintores, escritores y músicos-¦ Me parecía fácil agruparlos. Pedí una colaboración económica y entonces me di cuenta de que a nadie le importaba... Aquí conseguimos dos suscriptores, pero había gente interesada en América, en Rusia o en Polonia.

es el documento literario más importante que se hizo después de la guerra. ¿Sabes que el ministerio me manda su revista? El Ministerio de Cultura es una especie de juego que no sirve más que para darle curso a las ideas que el Gobierno tiene en relación con la cultura. Por eso, la cultura da la sensación de estar dirigida -”quizá no a dedo-” pero sí de hecho y eso quebranta el juego de la libertad y de la invención. El ministerio publica la revista

muy desmañada y falta de sentido de la oportunidad. La recibo yo porque aparezco en un índice oficial como personaje inscrito en los anales. Y en la revista aparece quien paga o les da prestigio. Pero no hay quien la lea. Aquí los editores van a ganar dinero, por eso nadie quiso ya volver a publicar

. Cuando Espadaña funcionaba, el grupo de los «fundamentalistas» lanzaron una revista que se llamaba

a costa de la Diputación. Pero en

publicaban Lorca, César Vallejo, Neruda-¦

-”¿Por qué se le ha tenido tan poco en cuenta?

-”Porque soy molesto e irregular y porque digo lo que pienso. Incluso una mujer, en este país donde la cultura de la nalga no falla, si va a pedir dinero para una revista como

habría estado perdida-¦

-”Pero usted ha estado vinculado con la Cámara de Comercio-¦

-”Continúo siendo miembro y me abonan por ello una limosna. Cuando les he propuesto que rehiciésemos la revista de la Cámara, no les interesa.

-”¿No piensa cambiar de máquina de escribir?

Tengo dos.

-”¿De qué época?

-”Una está inservible, pero me da pena deshacerme de ella. Hay un señor, que se llama Secundino, que viene de vez en cuando y me la limpia, me la arregla y le pone cinta. No he sido capaz de aceptar el ordenador...

tracking