| Crónica | La economía y la cartera |
Cocer, converger, convencer
El trayecto de León hacia el umbral del nivel de renta europea se ofrece sinuoso, a pesar de los 14 puntos avanzados por la economía provincial en los últimos siete años
redacción
León converge con Europa mientras pierde población. Lo resalta la Fundación de las Cajas de Ahorro, que subraya esta circunstancia en el balance que realizan sobre los últimos siete años de la situación económica. León converge. Lo de mucho o bien es relativo. Según con qué vecino se compare. No alcanza los quince puntos de convergencia sobre la media de la renta europea mientras Salamanca (20,2), Valladolid (16,2) o Palencia y Soria, superan ese límite. El avance en índice de convergencia no logra asomar a León a la media europea (por un 96,3%) que aparece algo alejado del que expusieron otros territorios como el de Valladolid (114,66%), Burgos (113%) (respectivamente octavo y décimo a nivel nacional).
En la autonomía, la provincia que experimentó un mayor grado de convergencia entre 2000 y 2007 fue Salamanca, 20,43 puntos, seguida por Valladolid, 16,27, Palencia, 15,08, Soria, 15,05, León, 14,96, Zamora, 13,61, Ávila, 11,97, Burgos, 9,91, y Segovia, 9,32. Funcas destaca que en la evolución del índice de convergencia, uno de sus componentes es la población, ya que el hecho de que sea menos creciente ocasiona crecimiento de la renta. «Es el caso del País Vasco y Castilla y León que, con un escaso crecimiento de su población, logran unos incrementos elevados en su índice de convergencia», se señala en el informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro.
La renta bruta de las familias leonesas merodea en la zona media baja de la tabla de las provincias españolas (108,4%).
El PIB más bajo
La economía leonesa también descubre debilidades al quedar relegada a un crecimiento medio del 2,3% a partir del año 2000. Este es el avance más reducido entre el hallado en los territorios que integran la autonomía, y supone un punto menos que el que se adjudica la economía vallisoletana, por ejemplo.
Caros y baratos
Barcelona es la provincia más cara de España y Badajoz la más barata, con una diferencia del 23,88 por ciento entre ambas, en el nivel relativo de los precios en poder de compra en España. La diferencia entre Barcelona y Badajoz refleja cómo el nivel de bienestar de las familias españolas está afectado por la desigualdad existente en los precios de los bienes y servicios consumidos por los hogares. Según el estudio, los datos de la economía española demuestran que las diferencias relativas en el nivel de desarrollo resultan corregidas por el efecto de los precios y por las transferencias públicas para la financiación de gastos sociales como la enseñanza y la sanidad.
Las diez provincias más caras son Barcelona, Girona, La Rioja, Guipúzcoa, Vizcaya, Álava, Tarragona, Ceuta, Lleida y Baleares, mientras que las diez más baratas son Badajoz, Cuenca, Cáceres, Salamanca, Las Palmas, Ciudad Real, Santa Cruz de Tenerife, Ourense, Soria y Zamora.
El informe revela que, por autonomías, se observa una mayor predisposición hacia el ahorro en las regiones más desarrolladas y un comportamiento distinto en las más atrasadas. En 2007, el ahorro bruto en Baleares se situó en el 34,60 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y en Extremadura se limitó al 9,87 por ciento. Los autores de la investigación, Julio y Pablo Alcaide, atribuyen esta circunstancia a la desigual actuación del sector público, que necesita subvencionar de manera considerable a las regiones atrasadas, en cumplimiento del modelo de solidaridad establecido por la Constitución española. Además, el informe deja constancia de la existencia de cinco autonomías que sobrepasan de forma significativa el desarrollo medio español, que, en términos de Producto Interior Bruto (PIB) por poder de compra, son Madrid, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña.