| Reportaje | El recorrido |
Verde o azul según el tamaño
Con dos años de retraso y algunas vicisitudes económicas echa a andar el Hospital Clínico Veterinario donde se tratará a animales grandes, pequeños, exóticos y silvestres

El director del Hospital, Norberto González, explica las características de la resonancia magnética
león
Muchas vicisitudes ha tenido que pasar el Hospital Clínico Veterinario antes de que llegue el próximo lunes, día en el que se abrirá al público aunque alumnos y profesores ya utilizan estas instalaciones desde hace unos días. Superadas las dificultades iniciales nace con buenos augurios y con tecnología punta que le sitúa como uno de los más modernos de España. De hecho, la resonancia magnética de la que dispone es de las más avanzadas del país.
Son 6.000 metros cuadrados destinados al tratamiento de todo tipo de enfermedades de los animales, a docencia y a investigación. Para evitar cualquier contagio, tiene tres accesos: el de las personas, el de los animales y el del material. Además dispone de una salida especial para cadáveres. También están perfectamente diferenciadas las zonas limpias y sucias.
Dos colores delimitan las zonas destinadas a pequeños animales (azul) y grandes animales (verde). En la primera, se alojan ocho consultas para mascotas y pequeños animales que acudan con sus dueños, una sala de espera y salas de diagnóstico por imágenes que permitirán realizar pruebas con TAC -”tomografía axial computarizada-”, rayos X óseo o resonancia magnética.
Este equipo de gran tamaño, «robusto» y «muy estable» es único en la Comunidad que permite hacer pruebas a los caballos. En este área se sitúan también cuatro quirófanos con zonas de prelavado de los animales y anestesia, y uno de ellos, plomado para practicar intervenciones de traumatología. Estas áreas esterilizadas disponen de conexiones y salidas de todo tipo de gases. Estos pequeños animales podrán ser hospitalizados en diferentes salas en las que se han instalado jaulas.
En las zonas pintadas de verde se atenderá a los animales grandes, especialmente los caballos. Así, este área tiene 21 boxes, dos de ellos en la zona de la UCI, dónde podrán recuperarse tras una operación. Además cuenta con tres quirófanos con camillas para caballos y una zona previa en la que se dormirá al animal. Además también se han instalado potros de sujección en el caso de que haya que inmovilizar al animal y grúas mecánicas para elevarlo hasta la camilla.
Único en el noroeste
Además de la atención en el propio hospital, este centro dispone de un servicio de ambulatorio u hospital de día para realizar curas o tratamientos que no requieran el internamiento. En las inmediaciones, al lado del Laboratorio Técnico Instrumental (LTI), como complemento, se ha instalado un picadero para practicar pruebas de esfuerzo a caballos. Asturias, Cantabria y el País Vasco, además de Castilla y León, serán las áreas de influencia de este complejo, ya que estas comunidades no disponen de instalaciones de este tipo.