Los estudios evidencian que los niños leoneses son inactivos por eso instan a un cambio en los contenidos curriculares
Los expertos abogan por planificar el ejercicio individual en unidades médicas
Los investigadores de León demuestran que hay un ejercicio para cada paciente, según su necesidad

león
Unidades médicas específicas en los centros de salud y en los hospitales y que las instituciones educativas modifiquen los contenidos curriculares en los colegios para aumentar las horas de actividad física de los más jóvenes. Estas son las propuestas lanzadas ayer por el director del Departamento de Educación Física y Deportiva, José Gerardo Villa, tras exponer los resultados de las líneas de investigación abiertas en el Instituto de Biomedicina y Universidad de León sobre la relación de la salud y la actividad física. Tanto los estudios realizados sobre la influencia del ejercicio en el bienestar psíquico, en el rendimiento deportivo o laboral o en la recuperación de la funcionalidad en las personas con la salud amenazada concluyen que las políticas gubernativas deberían apostar por los programas que sitúen la actividad física moderada en la agenda diaria de todas las personas, desde la infancia hasta las personas mayores, sanas o con problemas de salud. El Club de Prensa del Diario de León acogió ayer los debates sobre investigación biomédica que comenzaron el martes 17 y se prolongarán hasta el 25 de marzo patrocinadas por el Instituto de Biomedicina y la Fundación Investigación Sanitaria y la Universidad de León.
La psicóloga Sara Márquez y los doctores José Gerardo Villa y José Antonio de Paz concluyeron que el ejercicio debe ser pautado a cada persona en función de sus necesidades. El trabajo del equipo de la doctora Sara Márquez está centrado en demostrar cómo el ejercicio físico mejora la autoestima y produce bienestar en los adolescentes y en la mujer e incrementa la capacidad de afrontamiento en las personas mayores. Para llevar a cabo sus estudios diseñaron unos cuestionarios que recogen pautas que hasta ahora no existían, como la autoestima y el comportamiento personal.
Ejercicio de competición
El doctor José Gerardo Villa, expuso las líneas del grupo de investigación Valfis, centradas en evaluar la respuesta al esfuerzo del ejercicio de competición, como es el caso de los ciclistas. Los resultados de las investigaciones les han llevado a publicar varios estudios en los que demuestran que con dispositivos de hipoxia (como las cámaras hiperbáricas y otras herramientas similares) se consiguen los mismos resultados sobre el organismo que el entrenamiento en altitud, que favorece el incremento de la eritropoyetina (EPO). Los resultados les han llevado a ampliar estos estudios al ámbito laboral, con los trabajadores forestales, expuestos a jornadas de esfuerzo en condiciones extremas. La aplicación de estas técnicas, junto con el diseño de ejercicios de un equipo de licenciados en Educación Física, han conseguido reducir la siniestralidad del colectivo en un 39%.
La tercera línea de trabajo en adolescentes y personas mayores les ha llevado a concluir que la ausencia de ejercicio físico tiene más relación con la obesidad que la mala alimentación. Según este estudio, el 60% de los niños leoneses no realizan actividades extraescolares relacionadas con el deporte y en el colegio sólo hacen dos o tres días a la semana durante una hora. Tiempo considerado por Villa como «insuficiente».
José Antonio de Paz, del departamento de Ciencias Biomédicas, expuso los beneficios que el ejercicio de fuerza tiene para frenar la pérdida de equilibrio en las personas con esclerosis múltiple. También expuso que la realización de ejercicio excéntrico (el que frena el peso) produce adaptaciones en el organismo que previene las inflamaciones, aumenta la fuerza máxima y la resistencia muscular en las personas mayores.