«Jamás hubo un chivato español»
m.s.p. | madrid
-”¿Fueron castigados alguna vez?
-”(R.M.): Todos fuimos castigados. Los nazis utilizaban los castigos y la humillación para su diversión. A mi casi me mata un vigilante por cargar a un prisionero de la cantera con una piedra demasiado pequeña. Me molió a palos con un pico y me golpeó con la culata de su pistola en la nuca un cuarto de hora.
-”(J.T.): En Mauthausen todo era maldad y degeneración absoluta. A mí se me ha quedado marcado un recuerdo de lo que valía la vida humana. Los conductores de los camiones nazis ni siquiera trataban de frenar si había un preso cruzando la calzada cargado con 30 kilos de piedras. Lo atropellaban. La vida no valía nada. Si te aproximabas a menos de seis metros de un guardia, aunque fuera por error, el vigilante tenía permiso para matarte. Y además recibía un día de permiso.
-”¿Fue diferente el trato a los españoles en el campo?
-”(R.S.): No, sufríamos lo mismo que el resto. Lo único es que entre los españoles la solidaridad era enorme.
-”(J.T.): Jamás hubo un chivato o un colaboracionista entre los españoles de Mauthausen. El resto de presos nos envidiaban por nuestra solidaridad.
-”¿Cómo actuó Franco con los presos españoles de los campos nazis?
-”(R.S.): El Gobierno español hizo todo lo posible para que desapareciéramos todos los republicanos en los centros de exterminio. Los alemanes nos asesinaron pero fue Franco el que promovió nuestro exterminio. Los nazis preguntaron a Serrano Suñer qué hacer con nosotros y el dictador nunca respondió para dejarles absoluta libertad sobre nuestras vidas.
-”(J.T.): Franco fue como Pilatos. Su connivencia con los nazis está probada con todo tipo de documentos históricos.