La operación Jaula continúa al existir varias hipótesis

La policía ha intensificado los controles en Palma.
La cúpula antiterrorista, reunida ayer por la mañana en la sede de la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, no descarta ninguna hipótesis: que los etarras continúen en la isla o que hayan huido, que los autores de los atentados del domingo sean los mismos asesinos de los dos guardias civiles y que incluso colocasen los artefactos de los bares antes que las bombas lapas, o que quienes volaron los locales de ocio sean un segundo comando llegado a la isla para permitir la fuga de los primeros etarras.
Una de las pocas certezas que existe es que entre los terroristas hay al menos una mujer, pero no se sabe si son Itziar Moreno o Iratxe Yáñez, las dos terroristas del grupo de seis al que Interior coloca como posibles responsables de los atentados del verano, o incluso una etarra legal, sin fichar y con los documentos en regla.
Ante semejante cúmulo de hipótesis abiertas y contradictorias, los responsables de ambos cuerpos, presididos por el director general, Javier Velázquez, acordaron mantener en Mallorca la operación Jaula y el peinado de toda la isla, como si se tuviesen la certeza de que los asesinos siguen allí. Al tiempo continuará activada la alerta máxima antiterrorista en todas las áreas turísticas del Mediterráneo, ante la sospecha de que estos mismos etarras u otros pueden cambiar de zona para atentar.
Seguirán todos los controles exhaustivos de carreteras, transporte público, hospedajes y las medidas para la detección de posibles coches o furgonetas bomba, con atención especial a las Renault Kangoo y Citröen Belingo robadas por ETA hace semanas en Francia.