La testigo del burka descubre la cara al declarar ante el juez
Achaca la polémica a la «ignorancia» y grita «Alá es grande» ante la Audiencia

El rostro de Fátima sólo lo vieron el tribunal y el fiscal.
Con la cara descubierta, desde el mentón hasta las cejas. Fátima Hssisni, la testigo del juicio contra una célula islamista que se negó a declarar la pasada semana sin quitarse el burka que cubría su rostro, accedió este lunes a ser interrogada en la Audiencia Nacional a cara descubierta, como había pactado con el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. El rostro de Hssisni, hermana de un terrorista que se suicidó en Irak, no obstante, sólo pudo ser observado por el tribunal y la Fiscalía. Ni abogados ni público vieron sus rasgos cuando contó cómo le comunicaron la inmolación de su hermano.
La expectación en la Audiencia fue máxima. Una decena de cámaras grabaron la llegada de la testig. Fátima Hssisni llegó envuelta en su burka negro y azul sin dejar ver ni siquiera sus manos. A las puertas del tribunal, la testigo marroquí, nacionalizada española, aseguró que la polémica suscitada por su atuendo es propia de «ignorantes». «El gran enemigo del ser humano es la ignorancia», insistió antes de explicar que «en otros países europeos se ve con mucha más normalidad» esa prenda de vestir.
Hssisni estuvo 45 minutos ante el tribunal. Apenas llegó al estrado, el juez le advirtió, como ya hiciera hace cinco días, que no podía ocultarse tras el burka porque las leyes españolas obligan a la publicidad en el proceso.
A su salida del tribunal, se felicitó de haber podido declarar sin que su rostro fuera captado por las cámaras. Cuando un periodista preguntó si se sentía orgullosa de su hermano respondió «claro que sí» y se despidió al grito de «Alá es grande».