BERNARDO VILORIO GONZÁLEZ | 43 AÑOS
«Orientarse es fundamental aunque lleves perro guía»
Una retinopatía complicada con un glaucoma y un desprendimiento de retina dejó sin vista a Bernardo Vilorio González hace diez años. Ahora tiene 43 y se mueve por León y Valladolid, es consejero territorial de la Once, con Figo , su perro guía, un labrador negro que ya ha cumplido siete años. A Bernardo le recomendaron el perro guía porque no se adaptó al bastón. «Soy incapaz de andar con bastón, me ponía muy nervioso y me bloqueaba», explica. El perro le busca los pasos de peatones, no le deja bajarse de la acera y cuando llegan al autobús se ocupa de colocarse en el sitio adecuado para subir y de buscar el asiento dentro del vehículo. Hace gala de la fama de perro inteligente y pacífico que ha convertido a esta raza en una de las más extendidas entre los perros guías.
Sin embargo, Bernardo advierte que la rehabilitación para la movilidad es fundamental para orientarse en el caso de personas que pierden la vista como le sucedió a él. «Empiezas en sitios cerrados y luego en tu zona, en mi caso en La Bañeza», explica.
Considera que tener el esquema de las calles es una ventaja para volver a desenvolverse por su cuenta. La labor de la rehabilitadora es «enseñarnos a aprovechar al máximo las referencias para poder movernos: si no tienes orientación, da igual llevar perro que llevar bastón».
Con las sesiones de orientación y movilidad que recibió de Esther Gallego en León aprendió a aprovechar al máximo los recursos ambientales, especialmente el ruido, para desenvolverse por aquellos lugares que antes recorría con la vista y sin necesidad si quiera de usar gafas. «Te ayuda muchísimo el sentido del tráfico, yo creo que el ruido es fundamental...».
Lo que todavía no ha conseguido es dominar el braille. «No sé si eso de que se desarrolla el tacto será verdad...», dice riéndose. Es cierto, admite, que las texturas del suelo y una especie de sexto sentido sin identificar le ayudan a percibir cosas no ve: «Sé que detrás de mi hay una pared aunque no la haya tocado. No sé por qué», comenta mientras espera el autobús de la línea La Bañeza-León en la estación de autobuses.