Reportaje | MARCO ROMERO
¿Por qué todos son hombres?
¿Qué ronda en la mente de quienes incendian el monte? ¿Están locos o queman por quemar? Su perfil todavía no está dibujado
La investigación del delito de incendio forestal implica a diversos agentes y de muy distintas disciplinas, pero ninguno de ellos ha determinado hasta ahora la motivación por la que el delincuente daña el interés público. Cada año se avanza en métodos de investigación que permiten aportar pruebas para constatar la autoría de los incendios, pero una pregunta, en apariencia sencilla de responder, evidencia la necesidad de abundar más sobre el perfil psicológico y social del incendiario, una técnica que permitiría esclarecer las causas de muchas de sus acciones.
Llama la atención, por ejemplo, que todos los imputados y detenidos durante los últimos años en León sean hombres. ¿Por qué? «Es algo que no sabría responder y, sin embargo, es algo que resultaría interesante investigar», admite la técnico designada por la Consejería de Medio Ambiente para explicar el modelo utilizado por las Brigadas de Investigación de Incendios Forestales (Biif). Cada día hay más sentencias apoyadas en los informes que emiten sus agentes y la Administración adopta medidas en función de las causas que determinan estos expertos, «pero aún queda mucho camino».
Expertos de la Junta aseguran que los incendiarios suelen ser varones porque son los hombres «quienes manejan el medio agrícola y ganadero», pero su teoría se desmonta cuando recuerda que en el Bierzo, donde existe un gran uso contracultural del fuego, hay muchas mujeres gestionando el suelo. Por tanto, el perfil que pueden dibujar de momento los especialistas de la Junta es el de un incendiario que «usa el fuego como herramienta, en general para ganar pastos y eliminar combustible». A estas pinceladas, el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente en León, Mariano Torre, añade que «los profesionales han dejado de quemar».
Por su parte, la Asociación Profesional de Agentes Forestales y Mediambientales de León recuerda que ya existen técnicas como el profiling (elaboración del perfil psicologico del delincuente) en lugares como Portual, donde ya se han establecido cuatro tipos de perfiles criminales sobre una muestra de 65 autores de incendios. Estas técnicas -”indican desde este colectivo-” «reflejan gran utilidad para determinar la secuencia de los hechos y los casos en los que el autor presenta desequilibrio mental».
En este sentido están trabajando ya los fiscales. Desde el año pasado, la policía recoge datos en todas las detenciones e imputaciones por delito de incendio forestal. También se ha analizado a las personas encarceladas por este tipo de delito o internadas en un psiquiátrico. Pero la dificultad del estudio que se aborda, las propias que se producen en los inicios de todas las actividades y la novedad del proyecto en el entorno de las actuaciones policiales hacen que no se puedan ofrecer resultados actualmente, aunque la Fiscalía General del Estado ofrecerá un avance del trabajo próximamente.
«El incendiario de aquí no es un enfermo mental que está alrededor del operativo para conocer los detalles de lo que ha hecho», afirman desde la lucha contraincendios de la Junta.