Diario de León

La casita del Ratoncito Pérez en Ponferrada que todos buscan: el fenómeno que nació en silencio y ya emociona a la ciudad

El fenómeno del Ratoncito Pérez crece en España y llega a Ponferrada tras triunfar en Madrid

La caída de los dientes de leche sigue siendo uno de los momentos más simbólicos de la infancia, ahora vinculado a nuevas experiencias como la del Ratoncito Pérez en Ponferrada

La caída de los dientes de leche sigue siendo uno de los momentos más simbólicos de la infancia, ahora vinculado a nuevas experiencias como la del Ratoncito Pérez en PonferradaGetty Images

Patricia de la Torre
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Lo que empezó como una tradición infantil ha terminado convirtiéndose en un fenómeno urbano que conecta generaciones. El universo del Ratoncito Pérez lleva años reinventándose, y buena prueba de ello es el éxito de su icónica "residencia" en el Metro Banco de España, en Madrid, donde miles de niños buscan su famosa puerta cada año. A ese mapa mágico se han ido sumando otras ciudades como Avilés o Barcelona, confirmando una tendencia clara: convertir la fantasía en experiencia real. Ahora, ese fenómeno ha llegado también a Ponferrada, donde desde diciembre de 2025, coincidiendo con el inicio de la Navidad, se instaló la que se presentó como la primera casita oficial del Ratoncito Pérez en el casco antiguo.

Del origen en Rimor a la explosión urbana

El punto de partida se sitúa en Rimor, donde en torno a 2023 se instaló una primera casita del Ratoncito Pérez en un enclave natural muy concreto: un castaño dentro de la Ruta del Columpio de Mata de las Mozas. La iniciativa, impulsada en colaboración con el entorno municipal, incorporó un elemento diferencial que marcó su identidad: un buzón activo para recoger cartas infantiles.

Casita del Ratoncito Pérez, en Rimor.

Casita del Ratoncito Pérez, en Rimor.DL

Ese gesto transformó la experiencia en un intercambio emocional continuo. Mensajes de agradecimiento por monedas de chocolate, dibujos, pequeños regalos o peticiones imposibles comenzaron a acumularse. Cada visita se convertía en una historia distinta, construida por los propios niños.

Buzón del Ratoncito Pérez, en Rimor.

Buzón del Ratoncito Pérez, en Rimor.DL

En diciembre de 2025, la inauguración de la casita del casco antiguo (en el entorno de la calle Aceiterías, junto al acceso al restaurante Botánico) amplificó el alcance del proyecto. Integrada en una fachada y diseñada para ser descubierta, la instalación introdujo el componente de búsqueda que impulsó su viralidad. Familias recorriendo calles, fotografías compartidas y una conversación creciente en redes consolidaron su éxito en pocos días.

En su interior, de apenas unos centímetros, la casita recrea un universo en miniatura dividido en dos plantas, con elementos que cambian según la época del año.

El proyecto suma además una personalidad propia. La casita del casco antiguo, creada por el ponferradino David Blanco e inspirada en referencias como Madrid o Avilés, incorpora un fuerte componente identitario y reivindicativo. Su autor quiso vincularla también a la realidad social del Bierzo, con guiños a la defensa de la sanidad pública y al trabajo de OncoBierzo. 

Además, su interiorismo cambia con las estaciones y las tradiciones locales: tras la ambientación navideña, la casita ha adoptado ya motivos vinculados a la matanza y a la Semana Santa, reforzando su valor cultural y educativo.

La conexión con la ciencia

El relato adquiere una dimensión especialmente interesante cuando se vincula con la investigación científica. En Ponferrada, La Fábrica de Luz. Museo de la Energía participa en el proyecto 'Colección Ratón Pérez', impulsado por el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana.

Esta iniciativa de ciencia ciudadana reúne miles de dientes de leche (más de 3.000 piezas) con el objetivo de estudiar aspectos clave de la evolución humana. Cada diente conserva información sobre alimentación, desarrollo o salud, lo que convierte este material en una fuente de enorme valor para disciplinas como la antropología o la odontología.

El resultado genera una conexión directa entre el imaginario infantil y el conocimiento científico. El gesto simbólico de entregar un diente encuentra una nueva lectura en el ámbito de la investigación.

Desde la propia iniciativa se insiste además en la importancia de respetar el espacio, invitando a observarlo con cuidado para que la experiencia se conserve intacta para todos los visitantes.

Ponferrada se posiciona así como uno de los ejemplos más sólidos de cómo una tradición puede evolucionar y adaptarse a los nuevos códigos del turismo y la comunicación. Un relato que conecta generaciones y que encuentra en lo pequeño (una puerta, una carta, un diente) una forma poderosa de trascender y una propuesta que se ha consolidado como uno de los planes familiares más singulares y emocionantes del momento.

tracking