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Busca tu refugio

Jodie Foster interpreta en la película a una frágil monja
A pesar de la mala fama de las películas con acné, el cine norteamericano ha sabido tratar con una solvente filmografía el tema de los dolorosos años de la adolescencia. Si Europa presenta Los cuatrocientos golpes, La luna, Si estuvieras aquí, El Sur o Maravillas, Hollywood ofrece Verano del 42, El club de los poetas muertos, Rebeldes, Caído del cielo o Ghost world. A esta lista debe añadirse ahora La peligrosa vida de los Altar Boys. Si la patria está en la infancia, las primeras batallas por la identidad las libramos en la adolescencia. Y esa es la historia de estos Altar Boys, unos monaguillos nada beatos y menos descreídos de lo que piensan. La pareja compuesta por los excelentes actores jóvenes Emile Hirsh y Kieran Culkin, busca su refugio en los libertarios sesenta como cualquier rebelde sin causa de los cincuenta. Y lo encuentran en la ficción de los cómics que se inventan, donde son superhéroes de la Marvel enfrentados a una supermonja que es una frágil y coja Jodie Foster. Al pequeño cuerpo de la gran actriz le sienta bien el uniforme atormentado. El segundo refugio es Jena Malone, sensible y atípica heroína con apasionado pasado. Entre el triángulo de los tres jóvenes corren unas maravillosas líneas de ingenuos nihilismos, de sutiles amores y desamores, punteados por un brillante simbolismo y Las bodas del cielo y el infierno de William Blake. Es probable que al director le haya faltado un poco más de energía en la narración, pero en cualquier caso estamos ante una película muy recomendable, con secuencias maestras como la de la muerte del perro atropellado. La peligrosa vida de los Altar Boys. EE.UU. 2001. Director: Peter Care. Intérpretes: Kieran Culkin, Emile Hirsch, Jodie Foster. Duración: 108 minutos.