El maestro en Cannes
Ha llegado el ecuador de la 61 edición de Cannes y con el la gran película del certamen. Se trata de The Echange , una obra maestra llena de clasicismo de Clint Eastwood que, a punto de cumplir 78 años, se convierte en el gran favorito a la Palma de Oro del certamen. El director deja todo el protagonismo ante la cámara a Angelina Jolie, en el que sin duda es el mejor trabajo de su trayectoria como actriz, y a John Malkovich. Jolie interpreta a una madre soltera que trabaja como telefonista en una gran empresa de Los Ángeles en 1928. Cada día, antes de ir a trabajar, viaja en tranvía con su hijo para llevarlo a la escuela. Un día que se ve obligada a dejarlo solo en casa, no lo encuentra a su regreso. Denuncia la desaparición a la policía, que no parece tomarse demasiado interés por el caso. Meses después los agentes le devuelven a un muchacho, raptado por un vagabundo, que asegura ser su hijo. Pero la madre está convencida de que no lo es. Tiene una estatura menor y está circuncidado. Incluso su maestra y su dentista aseguran que ese niño, pese a lo que él afirma, no es el muchacho desaparecido. La policía cree que la mujer está loca y, ante la amenaza de que el caso se transforme en un escándalo cuando un predicador radiofónico (John Malkovich) hace referencia a él, la encierran en un manicomio. La película muestra la tenaz lucha de esta mujer por defender la verdad frente a las presiones policiales, aún a costa de su salud. En una época en que cualquier director recién llegado rueda cámara al hombro, con planos rebuscados y ritmo absurdo, Clint Eastwood sienta cátedra en lo que debe ser una perfecta narración cinematográfica, en la que todos los elementos se conjugan en perfecta armonía: Excelentes travellings, movimientos de cámara lógicos, narración serena, excelente reconstrucción histórica de la vida de Los Ángeles a finales de los años 20... y una banda sonora, compuesta por el propio Eastwood.