Editorial | Reimpulso para un lugar emblemático
El Camino de Santiago tiene lugares que son fundamentales. Junto al acceso por Roncesvalles de Francia a España y la llegada al Monte del Gozo y a Santiago, muchos peregrinos se quedarían con dos puntos clave para León. La Cruz de Ferro, en el corazón de la provincia, y el Cebrero —por el que se sale hacia Galicia— están cargados de simbología por su belleza y mitología, y por sus privilegiadas ubicaciones. Ahora, el alto de Foncebadón se verá reimpulsado gracias a la donación de un peregrino anónimo que financiará un gran proyecto de remodelación. En la actualidad, junto al Cruz existe una pequeña ermita construida en los años 80. Pero ese amante del Camino quiere promover un espacio de espiritualidad universal, que incluya una capilla ecuménica, para que dé servicio a todos los peregrinos independientemente de sus creencias. Se abre una oportunidad, y de cara al próximo Año Santo, León debería aprovechar para promocionar su lugar jacobeo con mayor proyección nacional e internacional.