Toca fichar con teletrabajo
La historia de los presidentes del Gobierno de la Democracia facilita perfiles muy diversos. Y también sus particulares episodios y crisis. El que más las sufrió, casi constantes, fue Adolfo Suárez, el «tahúr del Mississippi» abulense que pilotó la Transición. Después vino el 23-F que tuvo que salvar el políglota —seis idiomas— pianista Calvo Sotelo, que nos empujó hacia Europa. Al Felipe González del ‘no pero sí’ a la Otan y las duras reconversiones le persiguen la bodeguilla del pelotazo y la X de los Gal. Su sucesor queda en la retina con la foto de las Azores y una serie de naufragios que nunca enseñaron modestia a José María Aznar. La llamada maldición de La Moncloa ganó enteros con un leonés, José Luis Rodríguez Zapatero, al que aún le persigue su fama de gafe tras estallarle en la cara la crisis de todas las crisis, esa que compartió con Mariano Rajoy, al que le cuelgan aún los hilos de plastilina del Prestige, el tancredismo y el pavor al helicóptero. Pedro Sánchez parece que tiene tiempo por delante. De momento, se generaliza el teletrabajo... justo después de imponer la huella de control en la entrada en los centros laborales....