Editorial | Nueva agricultura
Si realmente quiere recuperarse al sector primario como motor de la economía leonesa, el empuje en la adopción de nuevas tecnologías resulta ineludible. En silencio, porque su trabajo es desconocido para una sociedad que sólo lo puso en valor brevemente durante la pandemia, los agricultores y ganaderos que apuestan por la actividad agroalimentaria han llevado a cabo en los últimos años una auténtica revolución tecnológica, que les ha supuesto un gran esfuerzo inversor, ni suficientemente conocido ni justamente reconocido. Los tractores y sistemas de riego que hoy se usan en León tienen tecnología mucho más puntera que la de otros sectores en los que la innovación se valora más. Los drones son ya una realidad que ayudaría a mejorar enormemente cultivos y ganaderías. La formación y las ayudas están tardando en llegar.