EL GALLO
El cráter ingente a nuestras carteras
La restauración de las antiguas explotaciones mineras es una necesidad para conseguir unos mínimos de respeto al medio ambiente. En estos momentos, se realiza la reparación de la llamada Gran Corta de Fabero, un gigantesco cráter que convirtió sus montes en algo así como un paisaje lunar. La actuación se lleva a cabo sobre 772 hectáreas, donde serán plantados 640.000 árboles, tras un gasto de 38 millones de euros. Pero ahí reside la duda. Se trata de la llamada Transición Justa, con empleo para los exmineros. Pero en el fondo no deja de ser un gasto ingente de dinero de todos que podría tener otro fin con más futuro que arreglar lo que dejaron quienes ganaron millones un carbón que, por ciento, también estaba notablemente subvencionado.