Diario de León

Creado:

Actualizado:

Que traigan aquí a toda esa tropa humana (y tantos niños ahí) que escarba en los vertederos de Manila, Lima, Bombay o Kinshasa donde consiguen su tesorillo, aun siendo esa una basura mísera de lugar pobre. ¿Qué mina de plata no les parecerían nuestros vertederos tan repletos de desperdicio alimentario y trastos, ropas o cachivaches reutilizables?... Si con las migas de Epulón vivía el pobre del Evangelio, ¿qué festín no se darían los desheredados con lo tantísimo que aquí tiramos?... ¿y no nos sentimos culpables cuando se van a la basura cuatro plátanos que nuestra desidia y hartazgo volvió negros?... ¡y cuánta basura cada día!... entre desperdicios, envases, cartones, plásticos, sobras y mierda de toda clase, hay procesión de camiones llevando la porquería lejos cada noche en toda ciudad. Y si la amontonaran en vez de enterrarla, tendríamos ya un Mont Blanc en las afueras que, cubierto de nieve, parecería de lejos una tarta gigante de nata y azúcar... y si se tapase con tierra y manto vegetal, sería un florero visible a muchos kilómetros porque, teniendo debajo tanta basura, el vergel sería glorioso y selvático dando la razón al viejo resabio popular: «Cava profundo, echa basura y cágate en los libros de agricultura». Pensamos poco en el problemón que tenemos con toda la basura que producimos y toda la mierda química y orgánica que mandamos por nuestras cañerías a ríos y subsuelos, porque se analizan hoy aguas de caudal y exacto se sabe cúanto fármaco, verduras o cocaína se meten por allí. «No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia». Ni es más rico el de las bolsas grandes de basura, sino el que apenas las necesita. Y porque la basura no es sólo cosa del alcalde... antes, es asunto personal. Y en fin, hablando de basureros cabe una risa porque recordarás aquel sucedido de dos cabras en un vertedero golisqueando, ven una cinta de cine hecha un lío de celuloide, una se atreve a meterle el diente ante el asombro de la compañera que, tras el banquete, le pregunta intrigada «¿te ha gustado?», y responde la otra con un regüeldo indiferente «bueno, me gustó mucho más la novela».

tracking