Diario de León

nubes y claros

María Jesús Muñiz Prieto

María J. Muñiz

Los renglones torcidos

Creado:

Actualizado:

Quienes en otoño formarán una nueva hornada de universitarios parecían caminar estos días entre el todo y la nada. Más seguros quienes vienen de buenos resultados de largo, más temerosos los que esperan al último momento para apretar el acelerador, más indecisos esos que aún no saben en qué enfocarse, ilusionados y asustados aquellos que volarán del nido para iniciar la aventura fuera de casa,... Primer punto y aparte en la vida de la mayoría de ellos.

Muchos seguirán el camino soñado, otros transitarán por lo que eligieron con dispar convencimiento, y no pocos verán truncado su primer intento de hacer aquello que pretenden, la vida que habían elegido. Salvo en casos de extrema distancia entre las aspiraciones de la carrera y las limitaciones de las notas no tiene por qué ser definitivamente así. Quizá el revés les abra un nuevo y mejor horizonte. Tal vez se descubran entusiastas vocaciones no previstas. Pero ¿cómo explicar esto a alguien con 18 años?

No es fácil. Los renglones torcidos con los que Dios o el destino escriben sus argumentos derechos a veces llevan tiempo. Un par de años para formarse en algo que devuelva al grado desesado, un nuevo examen para subir nota y tentar otra vez lo ambicionado, un rodeo para llegar al que hoy se veía como punto de partida,... Un tiempo por transcurrir que a esa edad se hace un mundo. Cómo consolarlo.

Parece que la PAU aprieta como nunca, quizá porque se nos ha olvidado el ahogo de la selectividad, hace tanto tiempo. Decidir el propio futuro. Desde la perspectiva de la edad, la inmensa gratitud a esos padres que me dejaron elegir sin presión alguna entre mis dos grandes pasiones. Opté por la que ha sido mi vida (también me embarqué en la otra), y la diferencia era el coste de vivir en León o en Madrid, cuando otras tres estudiantes venían detrás con sus aspiraciones. A cuenta de la herencia, decían los papis. ¡Uf, menudo esfuerzo!

Viví estos días el nerviosismo de compañeros por el reto de sus ya no tan retoños (cómo pasa el tiempo). El abismo del primer paso hacia el futuro. Todo se reconduce. Pero es demasiado pronto para puedan asumirlo.

tracking