No
No puede seguir lo que vemos en Gaza si ya no cabe duda de ser un brutal genocidio que se celebra, se consiente o se ignora. No. No al sí judío por su dios. No al sí americano por sus cojones. No al hipócrita «quizá no» de media Europa. No a que siga esto jamás, ni al Hamás que siga en armas. No y no. Que pare la aberración. Deténgase tanta matanza y tantísimo niño muerto bajo escombros o por hambre... y tantísima gente que se lleva un tiro en la boca (¡pan, pan, toma pan!) por decir sólo ¡pan! en la cola de los codazos frente a un puesto de ayuda humanitaria... y los tantísimos que agonizan en bombardeados hospitales de quirófano iluminado con un cabo de vela que se apaga cuando Yahvé sopla azufre hirviendo para que su pueblo elegido controle ya el 84% de su tierra no prometida, mientras los colonos judíos de Cisjordania se toman la injusticia por su mano y matan por su cuenta aliviándole gasto a un Netanyahu que también comienza sus misas de sangre entonando un «nuestro auxilio está en el nombre del Señor»... ¡Que paren!... ¡que cese tantísima barbaridad!... Lo está exigiendo cada día el papa León XIV... y no le escucha ni Dios, que ha debido quedarse sordo tras tantos meses de bombazos como trueno apocalíptico... o por haberle colocado Trump junto a su bandera para que la sople en exclusiva... ¡que paren todo esto!, clama la indignación mundial echada a la calle para ganar un minuto del telediario antes de pasar a los deportes, festivales de verano que tanto foco acaparan, reportajes playeros y dietas de bikini... ¡No!... ¡Esto no puede ser ni debió suceder!... ¡No!... Pero nunca un no valió una mierda tan grande. ¿Para qué un no si el silencio salva nuestro pellejo blanco?... Que siga la verbena acorazada, el desfile de carros, cañones y esa tropa del sarcasmo vejando a las víctimas con vesania y supremacía demente... El mundo traga, las potencias callan, los matones dictan silencio... y en el patio de este colegio global sólo se aprende a hacer trampas, a cagar en las esquinas y a humillar apaleando al gordito, al pobre y al gafotas (al menos Macron cayó del burro y ya pide estado palestino).