Diario de León

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Mandaba un refrán que hoy manda poco o nada: «Agosto, frío en el rostro». Y ya vemos. Pero del cambio refránico no se habla. Sin embargo, helado queda en este agosto el rostro de la vergüenza humana y de la Razón con el gélido guantazo que le ha dado en toda la boca —para que calle— un Netanyahu de alma gélida convirtiendo en su tierra prometida toda Gaza ante la oposición inútil del jefe de sus ejércitos que sabe de qué va la cosa y no lo ve. No. Cuando un político persigue glorias enloquecido, castrado de ley o impotente de miedos y se hace jefe absoluto de las fuerzas armadas —putas ganas de generalísimo son-, confiscando el poder a los profesionales de la guerra, ya sabemos lo que pasa y ahí fue el demente Hitler demostrando lo que se olvida. Netanyahu con casco y chaleco antibalas, como tantas veces le vemos arengando a sus tropas, da risa... y pavor. Guantazo helador en pleno rostro de la España cabal es también la insidia de prohibir ritos musulmanes en espacios públicos en pro de la identidad católica y cultural de este país, aunque cosa tal escandalice a la propia Conferencia Episcopal Española que condena y denuncia su inconstitucionalidad. El espíritu de la España inquisitorial, luz de la Contrarreforma, reverdece en las sopas cerebrales que, sin embargo, no ven atacado su catolicismo racial (tan a menudo folklórico, huero y no practicante) por su histórica enemiga, la Reforma luterana, pues frente a los 1.200 lugares de culto islámico (oratorios en locales comerciales o garajes) existen 4.300 iglesias evangélicas que socavan la tradicional fe apostólica y romana de este país más papista que el Papa (de 1.000 congregaciones evangélicas en el año 2000 se ha pasado a las 4.300 de la actualidad)... Frío en el rostro. Este agosto. Helada se nos queda la cara cuando el catalán rufo nos abusa en el brete: ¡la bolsa o la vida!... cuando Trump multa con mil millones a la universidad de California por parecerle propalestina... cuando el 70% de los 226.000 empleos educativos perdidos este fin de curso son de la enseñanza privada... cuando Sánchez silba... cuando Putin calla... ¡qué frío!... ¡cuánto frío!...

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