Cómo se las gasta Rumanía con los osos...
Rumanía mantiene al oso pardo como especie protegida aunque ha dado luz verde a la matanza de ejemplares que «hayan perdido su carácter salvaje» y no eviten el contacto con humanos, al tiempo que ha introducido multas de entre 2.000 y 6.000 euros para quienes alimenten a uno de estos animales. Las cifras alarman al gobierno rumano, que contabiliza desde 2004, un total de 27 personas fallecidas y más de 250 resultaron heridas por ataques de plantígrados. Las medidas adoptadas por decreto de emergencia introducen la prohibición de alimentar osos, con multas de entre 10.000 y 30.000 lei (2.000 y 6.000 euros) para quienes no respeten este veto.