Diario de León

Creado:

Actualizado:

Con los huevos hubo siempre tema, empezando por aquello de saber qué fue primero, si el huevo o la gallina, discusión muy bizantina o franciscana (los franciscanos, que como teólogos no podían competir con dominicos y jesuítas, buscaban su hueco en los debates de altura y planteaban al humo doctrinal de Trento, por ejemplo, si la sangre de Cristo vertida en el Gólgota resucitó con su cuerpo o se quedó allí para nada dejando incompleto el fenómeno... temazo). Y con el lío que ahora rifa la gripe aviar haciendo recluir a las gallinas que campeaban en pradera, solar o corral, se plantea también el absurdo franciscano de que vayan a costar más los huevos de las gallinas que ya vivían recluidas y enjauladas siendo sus costes idénticos... o si seguirán llamándose camperos los de gallinas que ya no ven campo al estar presas por ley; ¿no tendrían que rebajar su precio entonces?... o que todas las gallinas, libres o apresadas, ya no pondrán los mismos huevos para que los bucaneros del sector justifiquen su escalada de precios al calvario del consumidor... y porque si sólo se sacrificó un 5% del censo avícola, ¿qué justifica que los huevos más baratos hayan subido un 50% en los últimos seis meses?... ¿y lo de «las gallinas que entran, por las que salen»?... (ojo, que esta vez saldrán muchas más muertas).

Después está el cómo quiera entender cada cual la alarma y la emergencia, pues ya replicaron las diputaciones vascas que el confinamiento decretado les parecía prematuro, lo que viene a invitar a particulares o pequeñas explotaciones a hacer de su capa un sayo, que el asunto tampoco está libre de negacionistas. Pero pintan grave la cosa; gansos, grullas y aves migratorias que vienen de Europa hacen volar esta gripe con serio contagio en sus paradas y excrementos (cunde ya el pánico en Francia), aunque el especulador lo verá jubilosamente ofreciéndonos con festiva amabilidad aquella enigmática tapa de un bar de Puente Villarente, «huevos de pájara quieta», que invitaba al parroquiano a preguntar qué coños era eso de pájara quieta y ganarse así la explicación: ¡pájara quieta, la que pone sus nidos en mi bragueta!...

tracking