Diario de León

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La Paqui’, Francisca Muñoz, la mujer de Santos Cerdán, se ha hecho célebre por su afán consumista: todos los dependientes y dependientas de los grandes almacenes la conocían, insaciable usuario de una tarjeta de empresa de esas con las que su marido pretendía, presuntamente, claro, hacerse rico.

Las cosas han cambiado no poco para las ‘paquis’ que se aprovechan de la actividad ilícita (repito: presuntamente, desde luego) de sus parientes, amigos o lo que sea, que no es hora ni momento de poner a todos y todas en el mismo saco. Claro que no ha sido ‘la Paqui’, muy respetable por supuesto y hoy medio escondida en la localidad natal de Milagro con su marido, el ex ‘número tres’ del PSOE recién salido de la cárcel a la espera de juicio, la única en tener padecimientos en este ‘black Friday’; este viernes dieron celda en Soto del Real a José Luis Abalos y a su fiel Koldo García, que habían pasado la noche en prisión por primera vez en sus vidas. Y conste que estoy dejando de lado, por el momento, otras formas de corrupción suplementarias a los cobros de comisiones y a la entrada en Ferraz de bolsas y sobres con dinero contante y sonante; por ejemplo, los seguimientos ilegales, para desprestigiarlos o chantajearlos, a periodistas, rivales políticos, banqueros, empresarios y guardias civiles, entre otros.

Todo eso, como lo de hidrocarburos, como lo de Delcy y sus maletas, como lo del Pegasus y sus escuchas ilegales, acabará estallando.

No sé qué más tiene que pasar para que en La Moncloa y en Ferraz tomen conciencia de que las cosas no pueden seguir así ni un día más. Y conste que no hablo de que el PP convoque manifestaciones que pueden ser más o menos seguidas, porque eso es una oposición rutinaria y poco audaz, aunque el peligro de una marcha en las calles con escaso personal —el domingo las predicciones dan un 65 por ciento de posibilidades de lluvia— haya de ser considerado en la sede de Génova.

La verdadera oposición al Gobierno del PSOE/Sumar son, en estos momentos, un tal Abalos, un tal Koldo y hasta un tal Cerdán, en el caso de que uno cualquiera de los tres (o Leire Díez, o Aldama, o...) decida ‘cantar’ de plano.

Y eso es lo terrible: que el Gobierno dependa de que a un delincuente le dé por ‘largar’ cosas que todo el mundo sospecha que sabe y haga caer a todo el Ejecutivo, es decir, todo el ‘statu quo’ establecido en 2018. Así que el que ‘la Paqui’ no pueda ir de compras estos días de obsesión compradora es el mal menor, aunque significativo, de lo que pueda ocurrir, y todos creemos que algo ocurrirá, porque es imposible que nada ocurra.

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