Diario de León

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Ya que nació un año más el Niño, canta el sindicato de monaguillos: «¡Viva Dios, que nunca muere... y si muere, resucita!... ¡viva la moza que tiene la cintura delgadita!»... ¿será Rosalía el ángel que anunció al Señor este año?... algún monseñor así lo cree o lo desea... dice que se palpan ganas de conversión en este mundo de tedio materialista, que la gente se hartó de nihilismos y desesperanzas buscando el pilar donde aupar su poca cosa para que se haga estrella. Pero hace ya mucho que Nietzsche proclamó «Dios ha muerto» o que Sartre descubrió que «El infierno son los otros», aunque san Pablo sostenía que «Somos templos de Dios»... ¿será un dios sembrando infiernos en el corazón de cada cual?...

Pero «no es Dios quien ha muerto, sino el ser humano al que Dios se revelaba», dice Byung Chul Han, el filósofo contemporáneo más leído, último premio Princesa de Asturias, preguntándose ¿dónde se revela Dios ahora? en su último libro, «Sobre Dios», en el que dialoga con el pensamiento de la francesa Simone Weil para buscar recuperar el sentido de la vida. Dice de ella que «es la figura intelectual más brillante del siglo XX»; y también Albert Camus, que la trató: «es el único gran espíritu de nuestro tiempo». Y todo, en sus sólo 34 años de vida. Pero a Simone Weil, nacida en familia judía laica, no la hemos leído nadie de los que alcanzo a ver. Y tanta deuda obliga a acercarse a esta gran filósofa, activista política y mística honda, sindicalista revolucionaria y pacifista radical de muy abundante obra, personalidad arrolladora... formó parte de la Columna Durruti en nuestra Guerra Civil y hasta cogió el fusil en las trincheras del Ebro (al ver fusilar a un joven falangista se le cayeron los palos del sombrajo) y después en la Resistencia francesa, que abandonó para profundizar en la espiritualidad cristiana desde el meister Eckhart a san Juan de la Cruz... y deseando compartir las penalidades y hambre del pueblo en la Francia ocupada por los nazis, dejó de alimentarse lo suficiente agravando la tuberculosis de la que murió en un hospital inglés donde fue bautizada poco antes de morir... ¡cómo no tentarse a leerla!...

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