Diario de León

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Sobre qué se decía aquí mismo hace diez años lo canta el archivo. Comentábamos las elecciones en Estados Unidos pegándose por la plaza Hilary y Trump. Y decíamos «¿y si sale Trump?... cabe, ponte en lo peor, incluso apuesta por ello, tiene igual o mayor posibilidad que Hillary. Los otros candidatos sólo pillan un 6% de los votos; uno, Gary Johnson, se presenta por el Partido Libertario (ultraderecha; 2%), y la otra, Jill Stein, bajo bandera verde ambientalista (4%), que es por quien votará Susan Sharandon, siempre tan rojilla y tan guapa de alma y cutis, justificando a la vez por qué no votará a la Hilaria con una frase lapidaria: «No voto con mi vagina», que en castizo es «mi chirri no vota» y en llano puro «no me sale del coño»... dice que no se la debe votar en femenino singular y solidario por ser mujer, sino por si es competente para ser nada menos que la primera presidenta del país. Sharandon era más del ideario más radical de Sanders, apeado en la convención demócrata por Hillary, a quien la actriz considera falsa, corrupta y obstinada continuadora de lo de siempre, así que votará ecologista. Y no rectificará pese a saber que esos votos que se le fugan a la candidata demócrata podrían serle vitales en la agonía final del recuento impidiendo que salga de presidente esa bestia rubia que consagra el idiotismo nacional y la chulería, ese pato Donald grandón, triunfalista y metemano a todo chirri. Si la Sharandon dijo lo que dijo de su vagina es porque está lamentando a la vez que muchas mujeres voten en noviembre con el chirri por identificación de causa, o sea, por orgullo de género, por sus ovarios. Y ahora entiende Susana por qué nuestra amiga Verónica Thacker, profesora de la universidad de Transilvania en Lexington, Kentucky, nos ponía también cara de espanto al hablar de Hillary... y que no la votaría». No nos dijo la Thacker entonces de dónde le salía exactamente su voto (es profesora de español y cuida con delicadeza su lenguaje), pero no sé si ella y la Sharandon (siendo tan coherente su voto: mi chirri no votar) no estarán lamentándose hoy con que «más valía la mala conocida que el nuevo por conocer», que ganó, perdió y a ganar volvió... ¡y de qué modo jode hoy!...

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