Diario de León

al trasluz

Eduardo Aguirre

Eduardo Aguirre

Mejor sin acalorarse

Creado:

Actualizado:

Pues no ha armado mucho revuelo local la noticia sobre los historiadores que cuestionan que León sea la cuna de parlamentarismo; todo lo más algún arqueo de cejas… sabia actitud, con estas temperaturas conviene no acalorarse. Además, la flema refresca y dicho recelo académico tampoco es novedoso. Uno tiene ya su edad, pero en 1188 aún no estaba aquí y mis padres ni siquiera eran novios. Llevo años reclamando que los de ciencias se dejen ya de tanta macarrada, como la inteligencia elemental esa, e inventen los viajes en el tiempo. ¡Hala, vámonos a la Edad Media a comprobar si fuimos o no, si el cáliz es grial, si el extraño pellejo es de topo o el peluquín del rey Sancho… En mi caso, pagaría el Imserso, e iba a arderme el móvil de tanto selfi. «¡Alfonso, majo, sonría que parece un sello!», Berenguela haga la uve de la victoria, como Churchill». Admitámoslo: unos hechos ocurrieron tal como se nos dice, otros no tanto. La vida es un depende y la verdad —a veces— es poliédrica. No importa si en vez de cama fuimos litera, hamaca o colchoneta, no dejaremos nunca de estar contentos de ser de aquí. En fútbol, seguiríamos sin ser del Real Valladolid. La discrepancia —bien entendida— es el guateque de la erudición. Tras la muerte, todo nos será desvelado.

La función de la investigación histórica no es fomentar el turismo o masajear el ego local… sino establecer la verdad. No hay que temerla. Y esta no suele tener raíz, sino raíces. Pero, a veces, en un tiempo y en un lugar concretos, por la suma de valías de personas determinadas, sucede lo asombroso. ¿Por qué no en aquel León? ¿Y por qué no ahora? Todo es ponerse. Más: ¿Y qué si el coche de míster Marshall pasó de largo? Cada ser humano somos patrimonio de la Humanidad, y sin necesidad de que lo rubrique la Unesco.

Mejor discrepar desde la serenidad. Sin acalorarse. Ya puestos, mejor llevarse un chasco con el pasado que con el presente. Pero —ojo— tampoco llamemos discrepancia a la terquedad cerril, como la de esos papones que ensalzan a doña Urraca pero se oponen a que en su cofradía las mujeres vistan túnica y capillo. Algunos no necesitan viajar al pasado, viven en él. Pero de esto les escribiré —y sin acaloramientos— otro día.

tracking