NAZIONALISMO
EL NAZIONALISMO Algunos pensadores, bien intencionados, se supone, dicen que la Constitución no tiene la suficiente dosis de modernidad para incluir las exigencias cada vez más pronunciadas del pluralismo territorial. Una descripción muy ingeniosa de los nacionalismos radicales y excluyentes.Una reflexión sumisa a los nacionalismos. La Constitución es la filosofía de una nación, es su columna vertebral. Se elabora para que un país se organice, para que una sociedad pueda desarrollarse con unas reglas establecidas, por todos los que la componen. Es la base de una forma determinada de llevar a cabo un proyecto de nación. El Estatuto catalán, ni cualquier otro, puede colocarse por encima de las reglas que establece la Constitución. Toda aquella norma que no encaje en la carta Magna deberá someterse a los filtros que sean precisos para alcanzar su pureza. La Constitución ejerce de reina de las legalidades jurídicas y políticas. Todos aquellos ciudadanos o instituciones que aspiren a superar las líneas que marca la Constitución se colocan fuera del sistema. Una situación que debería llevar a la renuncia de todos aquellos derechos que da el encontrarse en el interior de una comunidad organizada bajo unas mismas reglas. Tratar de superar la Constitución es atentar contra la ciudadanía que ha sido quien se dotó de la Carta Magna como elemento de unión. Proyectar una secesión de una parte de la nación es una clara deslealtad que debe tener unas consecuencias serias para todos los impulsores.