ALVAREZ
Nadie puede olvidar la labor desarrollada por Alvarez Cascos en la historia del PP. El trabajo que desempeñó no solo en el seno de su partido si no que realizó una tarea muy importante al servicio de este país. Fue un ministro de fomento del que todavía queda un buen poso de su paso por un ministerio tan dificil de gestionar. Su carrera política quiso, por voluntad propia, poner fin para presumiblemente dedicarse a otros menesteres en el ámbito privado. Después de un largo período el señor Cascos ha regresado de su retiro para aspirar al liderazgo primero de su partido en Asturias para dar el salto, si los electores le otorgan licencia ser el nuevo Presidente de la Comunidad. La estrategia seguida por el ex-ministro de fomento no parece que haya sido la más acertada a la vista de los resultados. Subir la escalera dando empujones no parece ser el mejor método para llegar a la cima. No ha tenido en cuenta que para ascender una montaña hay que llevar ropa y los instrumentos adecuados. La inclemencia del tiempo puede dar al traste el poder hacer cima si no se va suficientemente preparado para combatirlo. Es lo que a Cascos le ha pasado. Ha querido subir a lo más alto sin llevar los mas elementales instrumentos y en el caso que nos ocupa se ha olvidado de las personas. Nadie debe querer pasar por encima de nadie como si fuera una máquina de aplastar. Las personas que aspiran a tener una importante responsabilidad pública tienen el deber de guardar las formas. Todo aquel que milita en una formación política sabe que la línea que marca el partido debe ser acatada ya que equivale al catecismo. Nadie está obligado a su acatamiento, pero sabe que quien no lo hace está fuera de la formación. Es una regla que sirve para todos los militantes ocupen el lugar que ocupen dentro del partido. Alvarez Cascos, dada su personalidad se ha mostrado muy impaciente y no parece que haya seguido los cauces señalados para situarse como aspirante a liderar el PP asturiano. Su peculiar carácter le ha empujado ha situarse fuera de la cobertura disciplinaria de la formación política en la que ha permanecido más de tres décadas. Se ha dado de baja del PP debido sobre todo a su precipitación y falta de diálogo con las personas que hasta ahora ejercían responsabilidades en el PP asturiano. Es importante para todos que se reconduzca la situación. Actitudes opuestas estando de acuerdo en los principios significa que todos pueden salir perdiendo.