OBRAS ETERNAS EN LEÓN
A pesar de haberse realizado en León algunas obras con la diligencia debida, como es el caso de la rotonda del cruce de Michaisa, hay otras que parece que se eternizan inexplicablemente. Por ejemplo, el paso hacia Papalaguinda desde la Plaza de Guzmán, ya que solo por no ir hasta la plaza de toros, con todo el tráfico de Facultad de Veterinaria y luego volver, se quitan las ganas de aparcar en Papalaguinda. Por otro lado, el paso directo hacia los hospitales, desde la rotonda de la carretera de Asturias viniendo de Eras de Renueva, lleva mucho tiempo terminado y no termina de abrirse al tráfico, lo que obliga a ir hasta la ronda, con el consiguiente rodeo y pérdida de tiempo. Lo mismo ocurre con el puente de La Lastra, el cual se construyó y no se le ha dado salida, teniendo que rodear por Puente Castro o por la LE-30. Otro caso es el de la supuesta obra que nunca se realizó, y que desde el año 2004 tiene colapsado el paso de personas y vehículos por la Avenida Sáenz de Miera, a la altura de las piscinas, aparte del deplorable efecto estético que produce. Por citar otros ejemplos que no acaban de ver la luz, mencionaremos la más que necesaria Autovía León-Valladolid, la supresión del tercermundista paso a nivel del Crucero, que tantos atascos provoca, el preceptivo acceso Sur desde Cembranos a la capital, el Palacio de Exposiciones y Congresos, la prolongación de las Avenidas Ordoño II y Lancia hasta Doctor Fleming, las rotondas en los cruces de la ronda Este en La Granja y Hospitales, la glorieta de Carrefour, la prolongación de la ronda Este hasta enlazar directamente con la Sur, la construcción de las rondas Norte y Noroeste, algunas líneas del tranvía otras no son necesarias, etc.