jueves 26/5/22

Editorial | Prevenidos sin excusas ante el verano

La sequía es una realidad de este año que, incluso aunque en las próximas semanas se palíe con alguna borrasca, marcará el verano y el conjunto del ejercicio agrícola. Lo es incluso en tierras húmedas por naturaleza, como los valles de Ancares, que advierten ya de que las reservas que siempre les sobraban son hoy escasas, y los neveros que aseguraban el flujo de sus centenares de arroyos incluso en los meses más secos son hoy inexistentes.

Se avecinan meses de graves problemas, lo que obliga a tomar inmediatamente medidas para prevenir el desastre en la agricultura, con el drama del incremento de precios de producción a mayores.

Lo que de ninguna manera puede permitirse es que los incendios forestales encuentren desprevenidos y conflictivos, como es tradicional, a los servicios de extinción. La teoría se conoce de sobra: prevenir con limpiezas de los montes; y sanciones ejemplarizantes para los amigos del fuego. Si la situación persiste será un verano duro para los incendios. Pero no será una sorpresa. La adopción de medidas extraordinarias se impone desde ya.

Editorial | Prevenidos sin excusas ante el verano