Inaceptable improvisación de Diez
Es de esos episodios de gestión municipal a los que acostumbra el alcalde de León, que más que confianza genera indignación. El pleno municipal de ayer autorizó el pago de más de 1,3 millones de euros a la junta de compensación del barrio de La Lastra, sumado a unos intereses de más de 50.000 euros. La palabra negligencia sobrevuela sobre esta operación iniciada hace 21 años que no ha sabido ser cerrada por el actual alcalde, a quien le llegó una sentencia que nadie vio en el Ayuntamiento. Pasaron ocho meses hasta que lo hicieron. Y ya era tarde para recurrir. La incapacidad para gestionar los intereses de la ciudad y proteger el bolsillo de los leoneses es alarmante. Resulta inaceptable que, en todo ese tiempo, nadie en el consistorio se percatara de una sentencia judicial que condenaba al Ayuntamiento al pago de esta deuda. ¿Dónde estaban? No basta con aprobar el pago en un pleno y pasar página. Urgen mecanismos de control para evitar que este ejercicio reiterado de improvisación por parte de Diez termine costando caro a los leoneses. León necesita previsión, rigor y transparencia. La factura de La Lastra no es solo un número; es el precio de la ineficiencia. Es hora de que el alcalde asuma su responsabilidad. De lo contrario, la confianza ciudadana seguirá erosionándose. Y con razón.