Feve abre una línea telefónica forzada por el caos
Han tenido que pasar 14 años de abandono para que Renfe decida activar un número de teléfono para los usuarios de la línea de vía estrecha León-Guardo y los servicios de media distancia León-Bilbao. Este gesto no es un compromiso con los viajeros, sino una respuesta tardía a un servicio colapsado por retrasos, averías y trasbordos improvisados. La compañía, que opera Feve, parece más interesada en tapar las quejas que en resolver las deficiencias estructurales de una línea que, con 30 circulaciones diarias y 44 estaciones, es vital para muchas comunidades. La iniciativa llega tras una década en la que los usuarios, hartos de desidia institucional, han tenido que organizarse en grupos de Whatsapp para gestionar decenas de incidencias diarias. Basta de migajas.