Colaboración para ‘blindar’ los pueblos
Más allá de los ingentes daños generados al medio natural por los recientes incendios, existe un perjuicio que se merece la mayor de las prioridades. Hubo vidas en juego. Fueron muchos los pueblos a los que llegaron literalmente las llamas. Ese conflicto pone en evidencia un riesgo cierto que ha dejado también un grave perjuicio a muchas personas que deberá evitarse en un futuro.
Probablemente lo ocurrido ayer es algo así como un atisbo de esperanza. La colaboración entre la Junta y las nueve diputaciones, apartando los colores políticos. Siguiendo lo que reclama la sociedad, soluciones y colaboración sin más pugnas partidistas. El objetivo compartido, y que tendrá prioridad, es establecer un anillo de seguridad en torno a las localidades que más posibilidades sufren de padecer nuevos fuegos. Se cumple esa exigencia ciudadana de que se activen medidas eficaces de prevención. En este caso, con mayor entidad si se quiere, puesto que se trata de blindar a las personas que habitan pueblos en riesgo, limitando la maleza que tan peligrosa se ha comprobado que es por el abandono del campo. La Junta pagará los medios y la Diputación liderará unos trabajos que son urgentes e imprescindibles.