EDITORIAL
Otra patada adelante sin ningún tipo de compromiso o plazo
Puente dio largas sobre las mercancías del aeropuerto, que protagoniza el pacto PSOE-UPL
En el rugby existe una jugada, empleada para ganar metros, que ha colonizado el lenguaje incluso entre quienes no saben nada de este deporte. Esa ‘patada hacia adelante’ define bien lo ocurrido ayer en el plano político. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volvió a León para ofrecer otro capítulo de su discurso bien aderezado pero sin ningún tipo de ‘tropezón’ que alimente las esperanzas. Y su ministro de Transportes, Óscar Puente, también apostó por su tradicional menú, que se basa siempre en apelar a estudios futuros sin facilitar ningún dato ni compromiso concreto.
La esperanzadora jornada de ayer se convirtió en una especie de caldo aguado, decepcionante, sin sustancia ni sabor, pero servido con toda la parafernalia de la propaganda gubernamental que volverá a ser comprada por los mismos para ganar tiempo gracias a la ‘patada hacia adelante’.
La complicada situación política de Sánchez le genera incluso un problema añadido para hacerse presente en la sociedad. Como se ha comprobado este verano en León, acude por sorpresa o incluso parapetado para evitar a los que le increpan. Ayer, quizá por esa tensión que se vive en su entorno, sufrió una agresión intolerable la fotógrafa de Diario de León. Virginia Morán se vio literalmente arrollada por el equipo de seguridad del presidente, en una falta de respeto a la prensa que en otra ocasión sería un chascarrillo para El Gallo —donde también se analiza— pero que requiere un espacio editorial para exigir una petición de disculpas hacia una profesional que estaba haciendo su trabajo.
En León, Sánchez se limitó a proclamar promesas que de algún modo vuelven a poner en evidencia sus incumplimientos. Y en Madrid, Puente se refirió al tema más caliente, la terminal de mercancías del aeropuerto —que protagoniza el pacto PSOE-UPL en la provincia y la Diputación— con un ejercicio de cinismo al intentar derivarlo hacia la iniciativa privada. Fue algo así como poner el carro delante de los bueyes para señalar responsables y caminos que no llevan hacia ninguna parte.