viernes 30/10/20

Calorías y dioptrías

El deporte en todas sus disciplinas es propagación de salud. Principio de la cita.

Nuestro gran Rafael Nadal en su discurso victorioso dijo que el «virus está ahí pero hay que ser optimistas y seguir hacia delante». Mientras, las autoridades competentes en materia deportiva establecen normas diferentes para las distintas Comunidades Autónomas siendo la nuestra una de las más esperpénticas obligando por ejemplo a los deportistas de pabellones a jugar con mascarilla, como pudimos ver al Ademar y abriendo así algunas secciones informativas. Pero sin duda otro caso inexplicable es la ‘no decisión’ acerca de competiciones y entrenamientos de fútbol base y por ende del resto de disciplinas deportivas en etapas de formación.

Hace siete meses que el deporte de base quedó en vía muerta y ahora en plena restricción de la movilidad a punto de descarrilar. Deporte y niños es una mezcla que para algunas autoridades les da miedo agitar, aunque también les daba el comienzo del curso escolar. El deporte individual, colectivo, sin contacto o con contacto físico bien planificado y protocolizado fomenta la construcción del ser y su salud tanto física como mental y sólo puede propagar salud.

Las competiciones no profesionales de ámbito estatal están claramente definidas por el Protocolo del CSD; pero ¿qué pasa con el deporte de base formativo a nivel regional, provincial o escolar?... ‘Pendiente de Orden de la Consejería pertinente’.

Esta falta de decisión es un sesgo formativo para los y las deportistas en esta etapa ya que por el hecho de participar en una categoría nacional les da derecho a unos practicar su deporte favorito respecto a los mismos de su edad y localidad que lo hacen en divisiones más inferiores. ¿Acaso un/a joven futbolista por el hecho de jugar en estas categorías o en otras inferiores es más o menos propagador?

En este tiempo los niños y niñas que aman el fútbol y otros deportes colectivos, sobre todo al aire libre, han convertido los parques y praderas en auténticos clubes clandestinos para desfogar sus necesidades sin nadie que les controle, asista o protocolice ante los riesgos actuales. Pero lo más preocupante es que diversos estudios relatan que durante estos siete meses nuestros pequeños han consumido muchas más horas de televisión o consolas al igual que grasas y azúcares sin ser quemados. Sin tener claro cuánto puede durar esto, el no tener una decisión o alternativa al respecto nuestros pequeños no podrán llegar a ver un futuro inmediato saludable porque estarán llenos de calorías y dioptrías… Fin de la cita.

Calorías y dioptrías
Comentarios