Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Tribuna Máximo Soto Calvo Miembro de la Asociación pro Identidad Leonesa

Vaya para el señor Balboa de Paz todo mis respetos para su saber decir. Mas, lo expresado bien lingüísticamente, no lleva aparejado que se ande por la senda de la verdad; que, además, circula con «viento fresco» por el gélido ambiente de lo relativo.

Para hablar de nacionalismos, es menester, como diría el Viejo Profesor para solemnizar una petición, que previamente convengamos o no que el más amplio de éstos, en nuestro caso, es el nacionalismo español. Si éste no existe, los demás, y me circunscribo a España, no tienen vida, son pura demagogia a explotar por los interesados en ello.

Una precisión oportuna: los catalanes, -”a quienes cita en este medio el pasado 21 de diciembre-” más o menos nacionalistas ellos, están donde quieren estar en cada momento sus políticos; por otra parte perfectamente entroncados con su pueblo, al que saben cultivar y luego explotar socialmente lo que puede llamarse catalanidad.

A mí personalmente me da envidia, sana sin ninguna duda, ese don, el de amar a su tierra desde lo más hondo de las tradiciones, lo que les lleva a oponerse a que se les manipule desde otros estamentos.

Por supuesto descarto todo nacionalismo excluyente, terrorista o simplemente intransigente con los demás, sea del color que sea, con senyera, ikurriña o la de más amplio espectro roja y gualda.

Soy leonesista, se me conoce y reconoce como tal, al menos así lo creo yo; por ello no dudo en asimilar lo de vocinglero, si este adjetivo es por decir o por gritar que no quiero estar en la Comunidad llamada Castilla y León, ¡pues sí, soy vocinglero!

Y, no sólo por no estar, «¡pues si hay que estar se está!», concurren unas causas poderosas: estamos en esta Comunidad, sin el referéndum prometido preautonómicamente, suplantando la voluntad popular por razones-¦ digamos políticas, para ser suaves; cuando los leoneses no pudimos elegir destino autonómico. ¿O acaso esto no es cierto?

Orgulloso de ser vocinglero, cada uno lo es a su manera, por salir en defensa de la identidad leonesa, ésa que parece colocar indirectamente a nivel de lo folclórico. Mucho me gustaría saber a través de su pluma, y en este medio, si reconoce o no la identidad leonesa, un vital dato, y sin entrar a valorar en esta ocasión, si hay o no distintas sensibilidades componiendo el mosaico de lo leonés.

Si considera la identidad leonesa como un utópico posicionamiento para negar el ente hoy llamado castellano y leonés, en origen castellanoleonés, en el que nos metieron a empellones, despersonalizados y tergiversando nuestra historia, poco o nada podemos compartir.

No estoy aquí y ahora para aclarar «las intransigencias» de UPL, formación política cuyo aglutinante es el sentimiento leonesista, a la que, por cierto, aporte mi modesto empuje en su momento.

Su función en el entramado político de la impuesta comunidad castellanoleonesa, es tan necesaria, incluso en lo elemental, pues su presencia viene a ser la del gato ante los ratones, que, aunque humanamente se hayan tenido fallos, y continuados, a poco que se analice se comprende lo necesario de su presencia. Otra cosa es que el ente, manejando nuestros dineros, consiga imponer «su ley».

Los vahos etílicos no son buenos para nada, mas no creo que éstos hayan vaporizado los intentos de petición de una consulta popular. Consulta que no está por las nubes, no hay que subir a buscarla, está solapadamente oculta tras el «mapa autonómico cerrado» de la gran intransigencia de los autonomistas que, queriendo ahormarnos desde el ente, tratan de crear un sentimiento, una identidad nueva: castellanoleonesa, desde la imposición.

Ése, a mi entender, es el campo de actuación de cualquier formación política leonesista. En el caso que nos ocupa UPL. ¿Referido a qué ámbito territorial?, pues sencillamente al regional. Naturalmente la región leonesa, ésa que el señor Balboa conoce, y además sabe que no se puede ocultar tras las bambalinas autonómicas.

¿Zamora, Salamanca y León?, pues si todo ellos quieren renacer, sí. El ente autonómico ha pretendido deglutir esa región apoyándose políticamente en los vahos alcohólicos de una Fundación encargada de trastocar en su favor hasta lo histórico. O, por supuesto también, León como reducto de la región del mismo nombre.

Si UPL, de verdad nunca hubiera manifestado a qué León trata de salvar de las «garras del buitre», que diría Joaquín Cuevas, algo que sólo la incomprensión del gran problema identitario leonés en el ente, puede empujar a decirlo; qué apuntar de esta falsa Comunidad, pues la falta la común unión, que nunca ha sido capaz de explicar a qué León se refiere en su enunciado. La petición ¡Referéndum ya!, en el tema autonómico, sigue viva, es de justicia democrática y un derecho constitucional para el pueblo leonés.

tracking