Andaluces a la greña
Al día | fermín bocos
Tiene razón Alfonso Guerra cuando critica a José Montilla por su arremetida preventiva contra el Tribunal Constitucional ante una posible sentencia contraria al Estatuto de Cataluña; lleva razón porque la sentencia, pese a que se dice que la presidenta María Emilia Casas esta haciendo el recorrido inverso al de Penélope, sigue en el telar y, por lo tanto, no existe cuerpo sobre el que determinar una posible herida. También tiene fundamento el revés con el que Montilla, paisano y conmilitón, le devuelve la pelota recordando que el Estatuto fue aprobado en el Congreso merced a los votos del Partido Socialista, incluido el del diputado Alfonso Guerra. Montilla está donde está y por eso asume el papel de «general De la Róvere» del nacionalismo, pero, a mi juicio, ha planteado correctamente la cuestión de fondo. Cuestión de fondo que no es otra que la esquizofrenia política o doble naturaleza del PSOE de nuestros días. Porque el origen de la tensión institucional con la que empieza el curso a cuenta del dichoso asunto del «Estatut» hay que buscarlo en el compromiso que el adolescente político Rodríguez Zapatero contrajo en la campaña del 2000 cuando sobre este asunto prometió asumir lo que decidiera el Parlamento de Cataluña. Eso es lo que Montilla le ha recordado a Guerra. La guasa es que siendo los dos andaluces y socialistas anden a la greña por un «Estatut» que, en esencia, es el instrumento concebido por la casta política catalanista para garantizar que, en nomb re del «pueblo catalán», la gran burguesía seguirá controlando los resortes del poder.