LETRA PEQUEÑA
Sí, de libertad
Ortega explica en dos de sus escritos más memorables -un prólogo a un libro cinegético y una conferencia sobre el toreo- las razones de fondo que otorgan legitimidad humanista y consistencia moral a ambas actividades lúdicas. Pero a la hora de defender la fiesta de los toros, prefiero quedarme con los argumentos de Fernando Savater, quien, en un artículo, resumía el asunto en un solo argumento: se trata de una cuestión de libertad: «prohibir un juego de indudable raigambre literaria y artística, codificado y estilizado rigurosamente a lo largo de siglos, del que disfrutan muchas personas y que garantiza una forma de vida y un tipo de desarrollo económico, ligado al paisaje y a la ganadería, exige algo más que un respetable pero no universalizable remilgo de ciertas sensibilidades».