Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Dedicado a Aurora

Querida Aurora: más de seis años han pasado… Aún recuerdo el año que pasé del colegio al instituto. ¡Qué rabia me dio, justo ese año el colegio organizó una excursión a la Warner Bros. Park! Y encima tenía que aguantar cómo mi hermanita pequeña me contaba lo bien que lo habían pasado y que habían conocido a la hermana de la «profe», que habían montado en varias atracciones con ella, que era muy alta, muy simpática y que había prometido venir más veces. Pero esa promesa nunca pudo cumplirse… ¿Por qué? Porque un tiempo más tarde el destino fue injusto y cruel…

Tras pasar por la Academia de Policía de Ávila, por fin, habías conseguido hacer prácticas en Hospitalet. Nunca te habías esperado estar en Barcelona. Pero habías trabajado mucho y te lo merecías. Pero un maldito 5 de octubre truncó tu suerte. Te encontrabas en casa como una madrugada cualquiera y Silvia volvía a casa después de su turno en la comisaría, pero algo fue diferente, una abominación de la naturaleza, un ser despreciable y que no merece otra cosa que sufrir hasta morir tanto como os hizo sufrir a vosotras, robó vuestra vida.

Muchos corazones murieron un poco aquel día, vuestras familias (que siempre estarán luchando porque descanséis con la certeza de que la Justicia ha hecho su trabajo), vuestros amigos, vuestros compañeros del Cuerpo de Policía y todos vuestros paisanos de León.

Pero cuál fue mi sorpresa al descubrir que este engendro estaba fuera del único sitio donde no podía hacer daño, la cárcel. Y nada menos que por lo que tú luchabas como policía, la Justicia.

No puedo llegar a entender cómo una «persona» que lleva entrando y saliendo desde los 16 años de la cárcel, principalmente por delitos sexuales, podía caminar tranquilamente por las calles. No comprendo qué se le pasaba por la cabeza a los encargados de dar los permisos penitenciaros, cuando dejaron libre a este ser, que en 40 días de libertad agredió sexualmente a cinco mujeres.

Y, aunque me parezca frío hablar de números, es que estos mismos reflejan una verdad apabullante: Un ser sin ningún tipo de respeto por la vida humana, frío y cruel puede estar en libertad. Sencillo, ¿verdad?, pues no debía serlo tanto para la Justicia por la cual tí querrías haber dado tu vida.

Pero, después de todo esto, comenzó para tu valiente familia una lucha sin tregua para lograr algo de descanso en sus almas tras tu pérdida. Es muy fácil hacer noticias sobre cómo va el juicio, quién testifica, qué se ha dicho…

Pero no puedo llegar a imaginar cuánto tuvieron que arder por dentro tus hermanas cuando tuvieron que soportar el relato de tu escalofriante muerte. Y no sólo eso, sino también aguantar la sarta de estupideces, «vomitada» por la defensa de ese ser despreciable, alegando «problemas mentales» o «un entorno desestructurado». Tras varios años de sufrimiento, tu familia parecía que por fin había conseguido mitigar tanto dolor con una sentencia que condenaba a este ser a 83 años de prisión por la Audiencia de Barcelona. Pero, ¡ay Aurora!, ¿Por qué la Justicia en la que tu tanto creías sigue dando latigazos a tu familia?

Este mismo verano tuvieron que soportar que el Tribunal Supremo, creyendo que saben mucho sobre justicia, consideraron que la Audiencia de Barcelona no debía ser quien pusiera fin a tanto dolor. Resulta que, como el asesinato prevalece sobre la violación y éste debe ser juzgado por jurado popular, el juicio debe celebrarse de nuevo, esta vez, con un juzgado popular.

Cargando contenidos...

Y para rematar todo el pastel, este cruel y sanguinario elemento podría estar ahora mismo caminando por la calle, cosa que tú nunca mas podrás hacer, si no fuera porque sigue en prisión por otros delitos de violación. ¡Yo es que no puedo dar crédito! Es decir, que si esta persona no tuviera más causas pendientes estaría en la calle y todo por la decisión de estas «personas», que tan siquiera se imaginan el dolor y sufrimiento por el que tiene que volver a pasar tu familia y la de Silvia. Además, si ya estaba condenado y había una sentencia, ¿por qué remover el terrible pasado? ¿Por polémica? ¿por arañar una triste portada? ¿Acaso la historia de tu vida son unas simples líneas que alimentan la gran ciénaga que llamamos información? Porque eso es otro tema. Si tú supieras cuántas sabandijas que se hacen llamar periodistas han querido destripar el dolor de tu familia para tener alguna putrefacta noticia que llevarse a la boca... Pero no te preocupes Aurora, ellos siempre han sabido cómo lidiar con estos parásitos de la comunicación. Mi último deseo es que tu alma descanse en el lugar más maravilloso, porque te lo mereces y aunque nunca podamos recuperarte y evitar todo el sufrimiento que pasaste, al menos no perdemos la esperanza de que este circo que llamamos «Justicia», ejerza como tal… Aurora, en nuestro corazón para siempre. (Dedicado a Aurora Rodríguez, policía leonesa en prácticas en Hospitalet, violada y asesinada por Pedro Jiménez). Diana Serrano Sanz. Gordoncillo