Que paguen ellos
Aquí te espero CAMiNO Gallego
La pasada semana nos desayunamos con la noticia de que el Ayuntamiento ha sido condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a pagar más de 600.000 euros a una empresa con la que había contratado el Master de Tenis de los años 2005 y 2006, después de haber realizado el del 2004.
El asunto es que ese contrato lo firmó Francisco Fernández cuando fue alcalde. Poco después una moción de censura del PP y la UPL le desbancó y volvió Mario Amilivia y se disputó la única edición de las tres firmadas.
Pongamos que al nuevo alcalde y a su bisagra de la UPL no les gusta el tenis y que deciden que no quieren hacer ese torneo que firmó su predecesor. Pero el caso es que está firmado, así que o lo cumplen o intentan llegar a un acuerdo con la empresa organizadora, porque en caso contrario será ésta quien reclame por incumplimiento de contrato, como así fue. Y no hace falta ser un lince en Derecho para saber que tenía todas las de ganar en el juicio. Ahora el TSJ de Castilla y León no ha dejado lugar a la disyuntiva, porque no cabe recurso a su sentencia.
Y digo yo que si un gestor es tan obtuso o se obceca con una solución que no es de sentido común y que llevarla adelante va a costar mucho dinero a las arcas municipales, digo yo que debería exigírsele daños y perjuicios. Vamos, que pague él y no dispare con pólvora del rey para darse un gustazo, que luego nos va a costar una fortuna a todos.
El nuevo primer ministro británico, David Cameron, anunció el otro día que auditará las cuentas de su predecesor en el cargo porque se han detectado gastos «disparatados» en el último año. No es tan descabellado que se haga lo propio en los ayuntamientos, sería lo mejor para saber con quién nos gastamos los cuartos...