La opinión del lector
Agradecimiento a
la Escuela de Idiomas
Mediante esta carta quiero manifestar, tanto a la Escuela de Idiomas de León como a los profesionales que imparten enseñanza en ese centro y con los que he tenido el honor de aprender lo que sé, mi más sincero agradecimiento.
Soy una persona ciega, aunque ahora es más políticamente correcto decir discapacitada sensorial. Es igual. Mi primer curso de inglés lo realicé en el Centro de Idiomas de la Universidad de León, y los restantes es decir, los llamados básico 1 y 2, los hice en la Escuela de Idiomas.
No tengo palabras para expresar la dedicación que mis profesores han empleado en mi aprendizaje. Especialmente, pero en grado superlativo, la profesora Elena González, que no sólo ha hecho todo lo posible para adaptar mis lecciones y ejercicios en la medida de lo posible, sino que se dirigió a la Once, por propia iniciativa, para buscar ayuda y hacer mi curso más llevadero y accesible.
Desde luego, puedo decir que si no he conseguido más ha sido por mi incapacidad de aprendizaje, porque tanto el profesor Luis Verjón como la profesora Delia Fernández, Felisa Fernández, qué apellidos tan leoneses, y muy especialmente la responsable del grupo 10 de básico 2, la profesora Elena González, se han volcado con mi dificultad y me han enseñado no sólo inglés, sino que también me han transmitido solidaridad, cariño, saber estar y, sobre todo, amor a su trabajo. Mi más sincero reconocimiento y agradecimiento desde aquí, porque aunque la Escuela de Idiomas ha sido criticada por muchos aspectos, la calidad humana de quienes me rodearon en mis dos cursos ha sido el mejor aprendizaje para mí. Ahora que me traslado y no volveré a estudiar en ella sé que me llevo el recuerdo más entrañable.
Lidia Raquel FernándezFernández. León