Salvar los muebles
La veleta | Juan carlos viloria
Mal asunto. En la fila india de los partidarios de cortar por lo sano la infección antes de que contagie todo el cuerpo electoral del PSOE se han colocado ex-presidentes del Congreso, del Gobierno, ex-ministros, concejales en activo, y en especial alcaldes y barones autonómicos. Pero el piloto Zapatero y sus fieles no quieren darse por enterados y están elevando a la hipérbole imposible todas las metáforas de una ficticia unidad mientras en los sótanos del partido se trabaja para salvar los muebles del desastre que pronostica el presidente castellano manchego José María Barreda. Todo pasa por convencer a Zapatero de que se ha convertido en un problema y que su buena suerte ya no actúa de cortafuegos en el incendio que se ha declarado en las encuestas del CIS. Por el contrario. Toda la inercia de la decepción y el desespero sociológico tienden irremediablemente a castigar lo que suene a Zapatero. Y ahora se trata de sostener al menos el poder territorial y municipal en los comicios de primavera anunciando que Zapatero no será candidato en 2012.
El rácano 13´7% de -˜share-™ que alcanzó la entrevista en Telecinco de Pedro Piqueras a Zapatero confirmó que la televisión también le da la espalda. Se acumulan los síntomas de la decadencia y el desencanto. El antaño trovador del republicanismo cívico y el estado infinito de bienestar navega ahora en una aburrida retórica propagandista y ha perdido toda su capacidad de convicción. Por eso, antes de que el -˜zapaterismo-™ hubiera encontrado sus primeros discípulos, se ha abierto en canal la operación relevo. El problema es que el laicista irredento ZP cree en los milagros. Y sobre todo sabe que desde el momento que anuncie su retirada se lanzarán como lobos sobre él. Y no precisamente sus adversarios del PP sino otros esqueletos que ha dejado en el armario.