Más pobres... y más inquietos
La aspillera | Vicente Pueyo
Somos más pobres y los ciudadanos valorarán a quién se debe esto». Herrera apuntaba alto al hacer esta reflexión durante la presentación de las grandes cifras del Presupuesto de Castilla y León para el 2011. Para el presidente de la Junta han fallado estrep itosamente las previsiones del nuevo modelo de financiación autonómica, que acabó alumbrándose con fórceps, y que arrastra carencias en los denominados instrumentos de solidaridad como es el Fondo de Cooperación. En este sentido Herrera aseguró que no cejará hasta conseguir -incluso por vía judicial- que lleguen a las arcas autonómicas 211 millones correspondientes a dicho fondo a los que la comunidad tiene derecho.
Es significativo que el presidente del ejecutivo advirtiera con inquietante rotundidad que el nuevo modelo de financiación puede darse por «fenecido» y no va a cubrir, ni de lejos, las expectativas y necesidades de la comunidad en materias tan esenciales como Sanidad y Educación. Un torpedo en la línea de flotación de un instrumento que encendió desencuentros entre las comunidades, y entre éstas y el Gobierno, y que hasta llegó a poner en cuestión el modelo autonómico que nos hemos dado y en el que siguen haciendo aguas conceptos como equilibrio y solidaridad.
Dibujado el esquema grueso de las cuentas, falta ahora la letra pequeña que se irá desgranando en días sucesivos y que definirá con más precisión el marco económic o en el que se va a desenvolver, para bien y para ma l, la provincia de León y la comunidad autónoma en su conjunto. A falta de que se conozcan más detalles, sí ha trascendido que Fomento incrementará en un 10% sus aportaciones a la provincia respecto del año 2009. Eso sí, los datos habrá que ponerlos en relación con la realidad de que precisamente esta consejería, junto con la de Medio Ambiente, es la más afectada por el afeitado presupuestario.
En cualquier caso, es evidente que nadie va a escapar de una reducción del gasto que afecta, en mayor o menor medida, a todas las consejerías y que deja el montante global (10.045 millones de euros) por debajo de lo presupuestado en los tres últimos ejercicios. Igual que ocurre con las economías familiares en periodos de crisis, la contención del gasto resulta inevitable y ha sido aplaudido por las organizaciones empresariales. Eso sí los que conocen bien el significado de contención del gasto son los 184.000 desempleados de Castilla y León para quienes la única contención posible es la de la rabia cotidiana por ver congeladas sus ilusiones y sus planes de vida.
Herrera repitió también algunos de los adjetivos que no pueden faltar cuando se presentan los grandes números: presupuestos «austeros y restrictivos», exigencia en la priorización del gasto y concentración de esfuerzos en departamentos de gran contenido social como Sanidad y Educación. De hecho Sanidad se lleva prácticamente el 40% del presupuesto y Educación algo más del 24% siendo también los que sufren en menor grado la guadaña de los recortes junto con Familia e Igualdad de Oportunidades.
En suma, grandes números, palabras conocidas... y una general incerti dum bre.