La opinióndel lector
En recuerdo a dos agustinos leoneses
E l 24 de octubre se cumplió el primer aniversario de la muerte del P. Pablo Martínez Lozano, bue n religioso y benemérito profesor del Colegio San Agustín de Zaragoza, donde se le tenía gran estima, como aparece en distintas publicaciones, que a lo largo del año han resaltado su obra en Zaragoza y lamentado su ausencia. Se tuvo una misa solemne en la iglesia parroquial de Santa Rita de Zaragoza. Durante todo el año ha habido flores a la puerta del panteón, donde reposa. El 23 y 24 de octubre se tuvo un homenaje póstumo al P. Isacio Rodríguez OSA en el Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid, con la participación de 21 ponentes, recordando su vida, o bra y temas relacionados con Filipinas, un trampolín hacia el Oriente. Ambos eran del mismo curso y siguieron derroteros distintos. Por una coincidencia, uno de los asistentes y concelebrantes en la misa en la iglesia parroquial de San Agustín, el día 24, les recordó en el memento. Los dos eran leoneses: el P. Pablo de Matadeón y el P. Isacio de Castrovega de Valmadrigal.
El P. Pablo Martínez fue a Colombia, al Liceo Cervantes de Bogotá, donde realizó una buena labor docente como profesor de matemáticas desde 1950 hasta 1961, lo mismo que en otros lugares por donde estuvo e instituciones, que atendió en Zaragoza, como las Siervas de María y la Real Hermandad de Cristo Resucitado y Santa María de la Esperanza y del Consuelo, de la que fue cofundador y consiliario hasta su muerte.
Se murieron con menos de un mes de diferencia. El P. Pablo, el 24 de octubre, y el P. Isacio, el 18 de diciembre de 2009. Pasaron juntos unos días en Zaragoza, algunos meses antes, recordando sus andanzas y temas de historia, que le gustaba leer al P. Pablo Martínez. Ambos deseban hacer nuevas singladuras. Hace un año que llegaron al puerto de la eterni dad, donde habrán recibido el premio que el Señor ha prometido a los que le sirven bien.
F. Campo del Pozo