AQUÍ TE ESPERO
Alegrías
E l tranvía llamado deseo, o el deseo del alcalde de tener un tranvía en la capital ha supuesto un beneficio para los ciudadanos. No sólo porque se paralizara su primer tramo y la colosal marquesina con la consiguiente remodelación faraónica de Santo Domingo, sino porque para no perder el dinero que el Plan E 2010 había concedido para el primer tramo el Ayuntamiento presentó un nuevo proyecto con una docena de obras en distintas zonas de la ciudad y ha sido aprobado y así serán varias las cosas que se harán con los 4,6 millones que iba a costar el primer tramo del tranvía, de medio kilómetro por Padre Isla y la plaza antes citada.
No puedo menos que congratularme de que un pellizco de 800.000 euros se destine a iluminación de calles, renovándose alumbrado en Eras de Renueva, el Crucero, Burgo Nuevo y la calle Murillo, porque son muchas las veces que desde aquí he pedido más luz para las calles y que se haga de forma que se reduzca el consumo de energía, bien mediante lámparas de bajo consumo o con la utilización de farolas de energía solar. Espero que la eficiencia energética de la que se habla en estos proyectos esté basada en la energía solar, lo que servirá para disminuir el gasto municipal en energía eléctrica.
También me alegra que la señalización viaria se lleve otros 200.000 euros. Supongo que ahora se terminará de pintar la señalización horizontal de las calles, que muchas llevan esperando demasiado tiempo. Lo de la señalización con placas en las esquinas de las calles me temo que no tendrá cabida en este plan, pero seguiré diciéndolo para que no se olvide y algún año de estos se lleve a cabo.
Renovación de aceras, rotondas en Álvaro López Núñez, pasos de peatones y cruces conflictivos, y evitar que los automóviles puedan correr por las calles con la creación de zonas 30 ó similares también se llevarán su parte del presupuesto.
Jardinerías varias, zonas de juegos para niños, urbanización y renovación de la red de saneamiento en La Asunción serán motivo de alegría para los vecinos, que verán cómo acaban las inundaciones que sufre la zona. No tienen tanta suerte los de Puente Castro, que estos días han tenido el barrio empantanado, y nunca mejor dicho. A saber cuando hay dinero para ellos. Está claro que se ha hecho realidad el dicho -œLa alegría va por barrios-.